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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

jueves, 4 de enero de 2018

CATÓLICOS EN IRÁN, UNA MINORÍA SILENCIADA

     

     
     Irán es un país consagrado al Islam desde 1979. Tras la Revolución Islámica, el país se convirtió en una república teocrática, en la que la religión de Mahoma envuelve todas las facetas de la vida diaria. Empezando por su nombre oficial (“República Islámica de Irán”) y siguiendo por su Constitución. Con estos mimbres, no es raro que el 96 % de la población se declare chiíta.

     Pero Irán también alberga una pequeña comunidad de católicos, cuya fe sobrevive a pesar de las duras restricciones que impone el régimen de Teherán. En Irán viven unos 8.000 fieles que pertenecen a las comunidades armenia, caldea y latina. A estos se suman los católicos extranjeros que, por razones de trabajo u otros motivos, residen en el país, hasta llegar a un total de 21.000. Son comunidades microscópicas que gozan de libertad, pero dentro de los confines de las iglesias. Por supuesto está totalmente prohibida la evangelización y también las conversiones procedentes del Islam.

     Un aspecto interesante es el trabajo de Cáritas Irán. Inicialmente su labor se limitaba a proyectos pequeños para la comunidad cristiana, pero después del devastador terremoto de 2003 empezó a operar a mayor escala gracias al apoyo de Cáritas Internacional y ahora sigue muy activa.

     Es verdad que en Irán hay seguridad para los cristianos, pero eso no significa que gocen de los mismos derechos que sus vecinos musulmanes. Por ejemplo, hay muchos médicos armenios pero ninguno de ellos puede ser jefe de un departamento; hay muchos militares, pero ninguno llega a coronel. Y lo mismo pasa con los profesores. La comunidad latina se concentra en Teherán, y está confiada a los salesianos. Esta es una comunidad internacional que recoge, juntos a unos pocos iraníes, a diplomáticos y trabajadores extranjeros.


     El obispo Ignacio Bedini, que está en Irán desde hace 50 años y ha vivido todos los avatares del país, desde el Sha de Persia a la irrupción de Jomeini, se ha lanzado a construir la catedral de los latinos, dedicada al Sagrado Corazón. Se trata de hacer presente a la comunidad en los nuevos barrios de la capital. El presidente Rouhani les ha concedido el terreno, pero el proyecto debe someterse a la regla de que la fachada no sea visible desde la calle. Y es que, en buena medida, los cristianos viven como en un gueto, tolerados pero bastante aislados del resto de la sociedad. La ola reformista del presidente Rouhani les ha dado algunas esperanzas, pero temen que sea algo pasajero.

Fuente: http://www.cope.es/amp/noticias/religion/catolicos-iran-una-minoria-silenciada_166417?__twitter_impression=true