CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

domingo, 28 de abril de 2013






LOS BEATOS LUQUESIO Y BUONADONNA, ESPOSOS, DE POGGIBONSI, Y LA TERCERA ORDEN FRANCISCANA

       Hoy, domingo, 28 de abril, celebra la Iglesia, entre otras, la festividad de los beatos Luquesio y Buonadonna, esposos, de Poggibonsi, donde asienta su sede magistral nuestra MILITIA TEMPLI. Estos beatos guardan una grandísima relación con la llamada TERCERA ORDEN FRANCISCANA. De ahí que dediquemos este mensaje a tal relación.

Precisar los orígenes de esta TERCERA ORDEN FRANCISCANA es muy difícil. Hay quien afirma que sus orígenes están en los llamados "penitentes" que tan abundantemente se esparcieron a partir del s. XII por toda Europa. Eran grupos de personas que, descontentos con la moral de la realidad social del momento, buscaban seguir una conversión sin dejar su estado. Se reunían en "fraternidades".

Se ha dicho que fue san Francisco de Asís su fundador, apoyados en que él llevaba esta vida de "penitente". Pero como afirma, entre otros, Francisco-Javier Rojo Alique en su obra HISTORIA Y CARISMA DE LA ORDEN FRANCISCANA SEGLAR, la historiografía moderna considera que esto no pudo ser así sencillamente porque este modus vivendi existía ya desde antiguo y estaba plenamente reconocido por la Iglesia a principios del s. XIII. Y este estado fue el que adoptó san Francisco, tal como se deduce de sus propias palabras en su TESTAMENTO: "El Señor me dio, de esta manera, a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia".

También existe una tradición, aunque sin apoyo documentario suficiente, según la cual los dos esposos de Poggibonsi y beatos Luquesio y Buonadonna fueron los dos primeros terciarios franciscanos. Pero lo que sí es cierto es que ellos fueron los primeros en alcanzar la gloria del altar porque en Poggibonsi el culto a los beatos Luquesio y Buonadonna comenzó inmediatamente después de sus muertes.

Lo que sí es cierto es que estos esposos fueron contemporáneos de san Francisco y que en aquel tiempo pasó éste por la región, a quien Luquesio conocía personalmente y lo alojó en su casa. Impresionados por su espíritu de pobreza y sencillez, él y su esposa Buonadonna fueron a preguntarle a san Francisco cómo podían ellos, casados y con hijos, seguir el camino del Evangelio y poder tener una regla como ya les había dado a los Hermanos y a las Hermanas. Debía ser una norma de vida cuya observancia sirviera para imitar a aquellos que se habían consagrado a Dios.

Con tal fin san Francisco venía pensando ya de tiempo atrás en una institución que agrupase bajo una regla de vida también a los laicos casados y trabajadores, que por lo mismo no podían observar completamente los tres votos de castidad, pobreza y obediencia.

Lo que en última instancia lo llevó a concretar esta idea fue la petición de los dos esposos de Poggibonsi. Señaló a Luquesio y a su mujer un vestido semejante al de los Hermanos. Más tarde les envió la regla de la llamada TERCERA ORDEN FRANCISCANA, definida como «medula del santo Evangelio».

Muchos prodigios se narran acerca de la vida de estos dos beatos de Poggibonsi, que se desarrolló santamente, en busca de una perfección que siguió cada vez más la regla dada por san Francisco para la Tercera Orden. Luquesio y Buonadonna fueron los primeros en practicarla, como medio de honestidad, de paz y de amor en la tierra, y de eterna bienaventuranza en el cielo. Sus cuerpos se veneran en la iglesia de los hermanos menores, en Poggibonsi. El papa Inocencio XII, en 1694, les concedió oficio y misa en su honor.

Pedro López Martínez

domingo, 21 de abril de 2013




HOMILÍA DE JUAN-PABLO II EN SANTA MARÍA IN TRASTEVERE, EL 27-4-1980, CON MOTIVO DEL DOMINGO DEL BUEN PASTOR, IV DE PASCUA

   La liturgia de este domingo está llena de la alegría pascual, cuya fuente es la resurrección de Cristo. Todos nosotros nos alegramos de ser “su pueblo y ovejas de su rebaño” (Sal 100, 3).

Toda la Iglesia se alegra hoy porque Cristo resucitado es su Pastor, el Buen Pastor. De esta alegría participa cada una de las partes de este gran rebaño del Resucitado, cada una de las falanges del Pueblo de Dios en toda la tierra.

   La Iglesia propone con frecuencia a los ojos de nuestra alma la verdad sobre el Buen Pastor. También hoy escuchamos las palabras que Cristo dijo de sí mismo: “Yo soy el Buen Pastor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí” (Canto del Aleluya: Jn 10, 14).

Cristo crucificado y resucitado ha conocido de modo particular a cada uno de nosotros […] Cristo Buen Pastor nos conoce a cada uno de manera distinta [...] A tal propósito dice estas insólitas palabras: “Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna, y no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, es mayor que todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno” (Jn 10, 27-30).

Miremos hacia la cruz, en la que se ha realizado el misterio del divino “legado” y de la divina “heredad”. Dios, que había creado al hombre, después del pecado del hombre, restituyó ese hombre, cada hombre y todos los hombres, de modo particular a su Hijo.

   Cuando el Hijo subió a la cruz, cuando en ella ofreció su sacrificio, aceptó y abrazó, con su sacrificio y con su amor, al hombre, a cada uno de los hombres y a todos los hombres, y, simultáneamente, lo confió a Dios, Creador y Padre [...] En la cruz se hizo “nuestra Pascua” (1Co 5, 7).

   Nos ha devuelto, a cada uno y a todos, al Padre, como al que nos había creado a su imagen y semejanza, y que, a imagen y semejanza de este su propio Hijo eterno, nos ha predestinado “a la adopción de hijos suyos por Jesucristo” (Ef 1, 5).

   La resurrección se ha convertido en la confirmación de su victoria: victoria del amor del Buen Pastor, que dice: “Ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna, y no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano”.

La Iglesia quiere que miremos [...] hacia la cruz y la resurrección, y que midamos nuestra vida humana con el metro de este misterio [...] Cristo es el Buen Pastor porque conoce al hombre, a cada uno y a todos. Lo conoce con este conocimiento único pascual. Nos conoce porque nos ha redimido. Nos conoce porque “ha pagado por nosotros”: hemos sido “rescatados a gran precio”.

Nos conoce con el conocimiento y con la ciencia más “interior”, con el mismo conocimiento con que él, el Hijo, conoce y abraza al Padre y, en el Padre, abraza la verdad infinita y el amor. Y mediante la participación en esta verdad y en este amor, él hace nuevamente de nosotros, en sí mismo, los hijos de su eterno Padre; obtiene de una vez para siempre la salvación del hombre, de cada uno de los hombres y de todos, de aquellos que nadie arrebatará de su mano.

   En efecto, ¿quién podría arrebatarlos? ¿Quién puede aniquilar la obra de Dios mismo que ha realizado el Hijo en unión con el Padre? ¿Quién puede cambiar el hecho de que estemos redimidos, un hecho tan potente y tan fundamental como la misma creación?

   A pesar de toda la inestabilidad del destino humano y de la debilidad de la voluntad y del corazón del hombre, la Iglesia nos manda hoy mirar a la potencia, a la fuerza irreversible de la redención, que vive en el Corazón y en las manos y en los pies del Buen Pastor, de aquel que nos conoce.

   Hemos sido hechos de nuevo propiedad del Padre por obra de este amor que no retrocedió ante la ignominia de la cruz, para poder asegurar a todos los hombres: “Nadie os arrebatará de mi mano” (cf Jn 10, 28).

   La Iglesia nos anuncia hoy la certeza pascual de la redención, la certeza de la salvación. Y cada uno de los cristianos está llamado a la participación de esta certeza:

   ¡Verdaderamente he sido comprado a gran precio! ¡Verdaderamente he sido abrazado por el Amor, que es más fuerte que la muerte y más fuerte que el pecado! ¡Conozco a mi Redentor, conozco al Buen Pastor de mi destino y de mi peregrinación!

6. Con esta certeza de la fe, certeza de la redención revelada en la resurrección de Cristo, partieron [...] Pablo y Bernabé por los caminos de su primer viaje al Asia Menor. Se dirigen a los que profesan la Antigua Alianza, y cuando no son aceptados, se dirigen a los paganos, se dirigen a los hombres nuevos y a los pueblos nuevos.

   En medio de estas experiencias y de estas fatigas comienza a fructificar el Evangelio. Comienza a crecer el Pueblo de Dios de la Nueva Alianza.

   ¿A través de cuántos países, pueblos y continentes pasaron estos viajes apostólicos hasta el día de hoy? ¿Cuántos hombres han respondido con gozo al mensaje pascual? ¿Cuántos hombres han aceptado la certeza pascual de la redención? ¿A cuántos hombres y pueblos ha llegado y llega siempre el Buen Pastor?

   Al final de esta grandiosa misión se delinea lo que el Apóstol Juan ve en su Apocalipsis: “Una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos… Vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero” (Ap 7, 9-14).

   Así pues, también nosotros [...] confesamos la resurrección de Cristo, renovamos la certeza pascual de la redención, renovamos la alegría pascual que brota del hecho de que nosotros somos “su pueblo y ovejas de su rebaño” (Sal 100, 3).

   Que siempre tengamos al Buen Pastor. Perseveremos junto a él. Cantemos a su Madre: «Regina cœli, lætare».

lunes, 8 de abril de 2013


JORNADA DE CONVIVENCIA CON LA ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO MILITIA TEMPLI
El próximo día 4 de mayo, se va a llevar a cabo una jornada de convivencia con los miembros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi, en la ciudad de Toledo. A dicha jornada, podrán asistir las personas que deseen hacerlo, mediante comunicación previa al correo electrónico que abajo se indica, haciendo constar en el mismo, nombre y apellidos y lugar de procedencia.
Esta jornada será un día de convivencia en la que se dará a conocer lo que es la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi, sus actividades en España, la representación de la misma en distintos países del mundo, especialmente en Italia donde se encuentra la Sede Magistral, con nuestro Gran Maestre al frente. También servirá para que todo aquel que no lo haya tenido, tenga un primer contacto con la liturgia tradicional, más conocida como Misa en Latín, para ello se asistirá a la Santa Misa por el rito tridentino y por la tarde, el que lo desee, igualmente podrá asistir a vísperas, todo ello en la Iglesia del Salvador en Toledo. Dichos actos religiosos serán oficiados por los Rev. PP. de la Fraternidad Cristo Sacerdote y Santa María Reina, cuyo Prior es el Capellán y director espiritual de la Preceptoría de España.
A continuación se expone el horario de los distintos actos. Todo aquel que desee comer en compañía de los miembros de la Preceptoría podrá hacerlo.
08,15 HORAS: ASISTENCIA A SANTA MISA (ÉSTA SE LLEVARÁ A CABO EN LA IGLESIA DEL SALVADOR, OFICIADA POR EL RITO TRIDENTINO O MISA EN LATÍN).
09.15 HORAS: DESAYUNO.
10.00 HORAS: BIENVENIDA A LOS ASISTENTES POR PARTE DEL RESPONSABLE DE LA PRECEPTORÍA DE ESPAÑA Y BREVE EXPOSICIÓN SOBRE LA ORDEN DE LOS POBRES CABALLEROS DE CRISTO – MILITIA TEMPLI EN ESPAÑA.
11.00 HORAS: CONFERENCIA A LOS ASISTENTES POR LOS REV. PP. DE LA FRATERNIDAD CRISTO SACERDOTE Y SANTA MARÍA REINA, SOBRE EL RITO LITÚRGICO TRIDENTINO COMO RIQUEZA DE LA IGLESIA CATÓLICA.
12.00 HORAS: REUNIÓN DE TODOS LOS ASISTENTES CON UN REV. P. DE LA FRATERNIDAD.
12.00 HORAS: REUNIÓN PRIVADA DE LOS MIEMBROS DE LA MILITIA TEMPLI.
14.00 HORAS: COMIDA (SE BUSCARÁ UN LUGAR ADECUADO Y ECONÓMICO).
FINALIZADA LA COMIDA EL QUE DESEE ASISTIR Y ACOMPAÑARNOS A VÍSPERAS, PODRÁ HACERLO. SE RECITARÁN A LAS 18,15 HORAS. UNA VEZ FINALIZADAS ESTAS SE DARÁ POR TERMINADA LA JORNADA PARA LOS ASISTENTES.
LA ASISTENCIA DEBE SER COMUNICADA AL SIGUIENTE CORREO ELECTRÓNICO:

infomilitiatempli@gmail.com

* Los que deseen hacer noche en Toledo deberán hacer la reserva lo antes posible, para ello aconsejamos bien la Hospedería del Convento de los Carmelitas o bien el Hotel Santa Isabel, ambos económicos y cercanos a la Iglesia del Salvador. Para cualquier consulta se puede hacer a través del correo indicado. 

sábado, 6 de abril de 2013




DOMINICA IN ALBIS

           El primer domingo después de Pascua, celebra la Iglesia el domingo in Albis o de Quasimodo. También es frecuente referirse a él con el popular nombre de pascuilla. Recibe el nombre de in albis ―más correctamente, in albis vestibus depositis, “quitadas las vestiduras blancas”―, porque en la Iglesia antigua, en este día, se recibía a los neófitos (recién bautizados en la vigilia pascual), que acababan de dejar sus túnicas blancas que portaban desde el domingo de pascua, en oración y penitencia. Y se les recibía con inmensa alegría y como miembros del Cuerpo Místico de Jesús.

        Se despojaban de sus túnicas albas dando a entender que abandonaban unas vestiduras viejas, como si dejaran un mundo perteneciente al pasado y lleno de pecados para entrar, a través del bautismo, a la vida de Cristo resucitado.

       Es una fiesta muy antigua que ya es constatada en occidente a finales del s. IV cuya finalidad era, según E. Flicoteaux en su obra Espiritualidad del año litúrgico, la de prolongar durante una semana entera la solemnidad del día de Pascua, única fiesta bautismal del año, para permitir a los neófitos saborear, en su original frescura, la alegría de su bautismo y dar gracias a Dios por el insigne beneficio que acababan de recibir.

       Recibe este domingo el nombre de Quasimodo, de las palabras de la primera carta del apóstol san Pedro (1 Pe 2,2), que el sacerdote lee como antífona de entrada en la misa del domingo in Albis. Son las siguientes:

Antiphona ad introitum
Quasi modo geniti infantes, aleluia,
rationabile, sine dolo, lac concupiscite, aleluia, aleluia, aleluia.

Antífona de entrada
Como niños recién nacidos, aleluya,
Ansiad la leche espiritual y pura, aleluya, aleluya, aleluya.

       Estos recién nacidos eran para la Iglesia los que se acababan de bautizar, los cuales se incorporaban a la comunidad en este domingo, como se ha dicho, después de una semana de oración y penitencia. El bautismo, en tanto en cuanto abre a los cristianos las puertas del cielo es denominado semen gloriæ, puesto que es la semilla de la gloria, el germen de la vida en el cielo.

         La octava de Pascua y la de Pentecostés son en la actualidad las únicas octavas privilegiadas de primer orden, o sea, excluyen cualquier otra fiesta, sea cual fuere su solemnidad. A ella se refería el papa Benedicto XVI en su homilía del Domingo de Pascua, de 11-4-2010, explicando que: Hoy domingo concluye la Octava de Pascua, como un único día hecho por el Señor, marcado con el distintivo de la Resurrección y por la alegría de los discípulos al ver a Jesús. Desde la antigüedad este domingo se llama in albis, del nombre latino alba, dado por la vestidura blanca que los neófitos llevaban en el bautismo la noche de Pascua, y que se quitaban después de ocho días.

           Recibe también este domingo el nombre popular de pascuilla, que se celebra festivamente en muchas ciudades españolas. Si accedemos al diccionario de la R.A.E. se define este vocablo (diminutivo de Pascua) como primer domingo después del de Pascua de Resurrección.

           Este domingo es denominado, también, como Domingo de la Misericordia Divina, proclamado así por el papa Juan-Pablo II durante el jubileo del año 2000.

            Por último y a modo de curiosidad, la locución estar in albis, tomada del concepto antiguo, de cuando los neófitos portaban sus vestiduras albas, ha sido acogida en nuestro idioma como significado de estar en blanco o no comprender nada de lo que se oye o lee.

Pedro López Martínez.

viernes, 5 de abril de 2013


LA RESTAURACIÓN DE LOS TEMPLARIOS

... los caballeros pobres de Cristo en su recto camino pueden alcanzar aquellas excelencias del Creador para quien están luchando, cuya dulzura supera a la miel en contraposición con el ajenjo, y pueden luchar por Él hasta el no regreso. - Regla-
     El noveno volumen del "Dizionario degli Istituti di Perfezione" (dirigido por Guerrino Pelliccia y por Giancarlo Rocca, Edizione Paoline - Roma, 1997), dentro de su voz "Caballeros Templarios" y bajo el título "La restauración de los Templarios", está dedicado a la Milicia del Temple"



     A través de los siglos, en Europa y América han surgido Ordenes y asociaciones de diversa índole, revindicando su ascendencia directa del T. y recordando en sus rituales, obras y reglas aquella famosa Orden (cf. G. Ventura, T. y templarios ..., M. El maestro, T del archivo: ... y B. Blandre L'Ordre ...: ver bibliografía).. La pretendida filiación directa de la antigua Orden, sin embargo, carece totalmente de fundamento, siendo histórica y jurídicamente falso, y en todo caso, un posible renacimiento de la Orden (teóricamente posible) debe pasar por el tramite de la Santa Sede.

     Diferente, sin embargo, la situación de la fundación creada en 1979 en Poggibonsi (Siena), por iniciativa del conde Marcello Alberto Cristofani della Magione. Este hecho, ha dado vida a una asociación de laicos que desean hacer referencia a los ideales y estilo de vida descrita por san Bernardo en: “ Liber laude novae Templi de que Militiae Milites para T.” (Sin pretender una filiación directa de la antigua Orden) y como fin particular propone el cuidado especial de la liturgia y Oficio Divino, la profundización de la espiritualidad y la cultura de la caballería cristiana, la asistencia a los peregrinos y apoyo moral y material al prójimo, y a los cristianos en particular de Tierra Santa, además de la educación de la juventud. - Reconocida civilmente el 21/09/1979. 

     La asociación, con su entorno constitucional y con referencias explícitas a la antigua Orden de caballería fue aprobada (08/09/1988) por el Arzobispo de Siena, Monseñor. Jsmaele Mario Castellano, como una asociación privada de fieles con el título "Milicia del Templo" (Ordo Militiae Christi Templique Hierosolymitana). El 24,11. 1989, el mismo Obispo. Castellano aprobó enmiendas a las constituciones, mientras que el 11/18/1990, el nuevo profesor de Siena, Monseñor. Bonicelli, aprobó la Regla bajo el título "Regla de los Pobres Caballeros de Cristo Orden de la Milicia del Templo", tomada de la antigua Orden y adaptada a la actualidad. Mientras tanto, 13.9.1989, Juan Pablo II había concedido en una serie de indulgencias plenarias perpetuas para los momentos clave en la vida de los caballeros.

   

     Según la Regla, la nueva "milicia" abarca tres categorías de miembros: los caballeros con profesión solemne que se dedican permanentemente a la Milicia con la investidura y la promesa de observar los tres consejos evangélicos clásicos junto con el testimonio público de fe (cuarta promesa), y los caballeros no profesos (o «obediencia»), cuya investidura se comprometen a luchar por la perfección de la vida cristiana. Las mujeres (damas) que permanecen en su estado, desean colaborar de diversas maneras con la Milicia, siempre bajo la autoridad del gran maestre . y la tercera categoría se compone de hombres y mujeres que, debido a su edad y a su inexperiencia, no se consideran preparados para asumir un compromiso definitivo: sirven en las filas de la milicia como adheridos, emiten sólo una promesa, aunque sea temporal, renovable cada tres años. Para ser admitido a la profesión y la toma de posesión debe ser un noviciado como mínimo de un año y al menos 21 años de edad.

     Pueden ser agregados a la Milicia incluso aquellos adultos que, aunque comparten los ideales, no pueden o no quieren comprometerse con la “Regla”, estos son admitidos como capellanes (obispos y sacerdotes), o 'honoríficos' (merecedores) o también otros miembros como amigos.

    De acuerdo a la regla y constituciones, la Milicia se guía por el gran maestro (master de los Pobres Caballeros de Cristo, Jefe de la Milicia del Templo) se elige cada tres años a partir de trece capítulos de los Caballeros de Justicia (véase):

     El capítulo general, integrado por los caballeros y las damas, con tareas consultivas legislativas: cuadros de honor; aspectos disciplinarios y de control; consejo a la junta priorato magistral; la formulación de la política de gobierno.
Los órganos centrales se admiten cinco departamentos en la ejecución de las tareas de la Milicia: la Prelatura (el obispo general nombrado por el Arzobispo de Siena, una vez cada tres años) para la formación espiritual y doctrinal, la lugartenencia general para la administración de la disciplina, organizar y regular la elección del nuevo gran maestre, la preceptoría magistral (capitanía) para la formación y el ideal caballeresco; la cancillería magistral para el gobierno; la administración y la organización general: la gobernación para el mantenimiento de la sede, y la magistral conservación del patrimonio.

     La Regla exige el rezo de las Vísperas en común (los caballeros profesos están obligados por breviario del día), se esta estudiando también la vida conventual.

     Los caballeros con la profesión solemne (religiosos) o los de en obediencia (seculares) llevan, según el caso, el habito blanco compuesto de túnica un escapulario con una cruz roja octogonal en el pecho y una capa donde se coloca la misma cruz en el hombro izquierdo; las damas, un velo blanco con cruces de la parte superior del brazo, los capellanes, muceta blanca con bordados y botones rojos y la cruz de ocho puntas en la parte frontal izquierda. Los otros miembros no llevan habito, solo la decoración o las distinciones.

     La Milicia se sostiene por el apoyo financiero de las contribuciones de sus miembros, y de las donaciones de las entidades públicas y privadas. Además de las actividades que se llevan a cabo. En la actualidad, la milicia, que cuenta con unos treinta caballeros con profesión solemne, unos pocos cientos de caballeros en la obediencia y muchos miembros de otras categorías, se han constituido una docena de preceptorias nacionales (grandes prioratos), y muchos prioratos y encomiendas locales; se han promovido grupos de afiliados de scouts y organizaciones juveniles en Italia y en el extranjero. La Sede Magistral esta en el Castillo de los Magione de Poggibonsi (Siena), es un extraordinario complejo monumental que data del románico siglo XI al 1312 que perteneció a la Orden del Temple. hasta la supresión de esta,  San Juan de Jerusalén, después de haber pasado de manos de varios propietarios, el 20/01/1979 fue comprada por el conde Marcello Alberto Cristofani della Magione, que ha hecho la donación patrimonial a la Sede Magistral de la constituida Milicia del Templo.
Sede Magistral: Castillo della Magione I-63036 Poggibonsi (Siena)


     La Milicia del Templo puede considerarse hoy como la única institución Templaria con un legítimo carácter canónico.

Contacto Preceptoría de España: infomilitiatempli@gmail.com

Bibliografia

G. Ventura, T. e templarismo, Roma 1980 (prima ed. 1964); B. Blandre, L'Ordre des chevallers du Temple, du Christ et de Notre Dame. Association ou Ordre religieux esotérique?, in Praxis juridique et religion 3 (1986) 158-63; M. Lo Mastro, Dossier T. 1113-990, Roma [1990]; G. Mantelli, La Magione. Casa t. sulla via Francigena, Poggibonsi 1990; Regola dei poveri Cavalieri di Cristo dell'Ordine della Milizia del Tempio, ivi 1992
  




SAN BERNARDO DE CLARAVAL. EL PADRE ESPIRITUAL DE LOS TEMPLARIOS.
SU DEVOCIÓN POR LA VIRGEN MARÍA







El Acordaos -oración atribuida a San Bernardo de Clarava!- es la mejor oración para mostrar nuestra confianza en la Virgen María, pues Ella es Madre clementísima; una Madre que está siempre pendiente de todos, y cada uno, de sus hijos. Es la súplica de un hijo que se ve necesitado de los cuidados maternales de María para vencer las tentaciones del enemigo. Un hijo que ruega e implora humildemente, reconociéndose indigno y pecador, la protección siempre poderosa de la Madre de Dios, para que en ningún momento le deje solo. Un hijo que sabe que sin la ayuda de la Virgen no es capaz de salir victorioso en las batallas que tiene que luchar durante esta vida para alcanzar la gloria del Cielo,
En esta oración el alma recuerda a Santa María el motivo de su inquebrantable confianza: jamás la Virgen ha dejado de Socorrer a los que han acudido a Ella buscando su protección, Y Ella presenta ante el trono de la Divina majestad de su Hijo Jesús todas las súplicas y ruegos que se le hacen.

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benigna mente. Amén.
Memoráre, o piisima Virgo María, non esse auditum a saéculo, quemquam ad tua curréntem praesídia, tua implorántem auxilia, tua peténtem suffrágia esse derelíctum. Ego tali animátus confidéntia ad te, Virgo Vírginum, Mater, curro; ad te vénio; coram te gemens peccátor assísto. Noli, Mater Verbi, verba mea despícere, sed audi propítia et exáudi. Amen

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro asistencia, y reclamando vuestro socorro, haya sido nunca abandonado de vos. Animado por esta confianza, a Vos acudo, ¡Oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia soberana. ¡Oh madre de Dios!, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

jueves, 4 de abril de 2013


PAGINA WEB SOBRE ESTUDIOS MEDIEVALES.


     Hemos colocado un enlace en la parte izquierda del Blog a una interesante Página Web sobre estudios relacionados con la Edad Media, es la Ficem (Fundación Instituto Campomanes de Estudios Medievales). En ella se encuentran trabajos sobre arte medieval, cultura, manuscritos, etc, todos ellos aportados por excelentes y reputados colaboradores. Recomendamos su visita para todo aquel que le guste este periodo en el que se forjó la personalidad del hoy conocido como viejo continente y en el que tanto tuvo que ver el arte sacro en sus diferentes manifestaciones y en la que el cristianismo que constituye hoy día uno de esos pilares fundamentales de lo que hoy somos. Dejamos aquí igualmente el enlace.

Página Web Ficem :  http://ficem.es/

martes, 2 de abril de 2013




Un año más la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo - Militia Templi acompaña al Santo Entierro en la Procesión del Santo Entierro y la Soledad en La Línea de la Concepción, Cádiz.


  La Línea de la Concepción, a 30 de marzo de 2013.

           

Marcados por el recogimiento y el silencio, el pasado día 30 de marzo miembros de la Preceptoría de España de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo - Militia Templi, fueron acompañando al Santo Entierro desde las siete y media a las once y media de la noche en procesión por las calles de La Línea de la Concepción.



     Tras el cuerpo de Jesús nuestros hermanos en total recogimiento rezaron sus plegarias en cada parada que se hacía.


     El cielo amenazaba lluvia y en varias ocasiones cayeron algunas gotas, que no impidieron que la procesión cumpliera en su totalidad el recorrido asignado.



     Tal y como marca la tradición fueron cantadas saetas al paso de los tronos. Momentos en los que el fervor religioso, si es posible aun mas, culmina con letras y entonaciones que saliendo de desgarradas gargantas llegaron al corazón de los presentes.