CONTACTA CON NOSOTROS

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, es un instituto totalmente nuevo dentro de la Iglesia Católica, aunque inspirado en la antigua Orden.

1º.- No reivindica ninguna sucesión histórico – jurídica con la antigua Orden del Temple abolida en 1314, como lo hacen otras asociaciones autodenominadas “templarias”, que no es otra cosa que una total falsedad.

2º.- No tiene nada que ver con las creencias esotéricas de todas y cada una de estas asociaciones.

3º.- La Santa Sede ha prohibido a la Milicia del Temple tener contactos con este tipo de asociaciones.

Aprobada por la Santa Iglesia Católica, l a Milicia del Temple – Pobres Caballeros de Cristo, se complace en recibir a hombres y mujeres católicos. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero o dama personalmente y si no, como se enteró de nosotros. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestra dirección de contacto es: infomilitiatempli@gmail.com

sábado, 30 de marzo de 2013



   


 Hoy, es Sábado Santo, Nuestro Señor Jesucristo se encuentra yaciendo en el sepulcro y la desolación está presente entre todos sus apóstoles. Hoy, no tenía pensado sacar ningún artículo, pero es necesario hacerlo, hay hermanos nuestros que están sufriendo por seguir a Jesús, y por desgracia, se ha materializado en ellos el mismo camino que siguió Jesús, han sufrido el miedo, la coacción, han sido perseguidos y  hay hermanos nuestros que hoy estarán con él, en la última semana han muerto más de 40 cristianos en Nigeria a manos de fundamentalistas musulmanes. Hoy, cuando he leído la noticia, me ha conmocionado, pero no por la sorpresa o la crueldad de la misma, no, pues ya son muchos los cristianos asesinados en ese país, sino porque he asociado inmediatamente la fecha de hoy con el sufrimiento de estos hermanos nuestros. Y me pregunto, si estos grupos fundamentalistas están manchando la imagen del Islam, de los musulmanes, porque no levantan la voz de una vez por todas los líderes musulmanes de todo el mundo. Como se justifica matar en nombre de Ala, evidentemente de ninguna manera. Estoy completamente convencido de que son la inmensa mayoría de los musulmanes los que reprueban estas acciones, pero también estoy convencido de que si sus líderes religiosos y políticos se posicionasen de forma clara estaríamos en el principio del fin de esta violencia sectaria. Creo que en ese sentido el Santo Padre, el Papa Francisco ha mandado un mensaje claro de humildad, de paz, de ser el siervo de Dios, lavando los pies entre otras, a dos mujeres musulmanas, ha transmitido el mensaje de que todo ser humano es hijo de Dios y que como hijo de Dios debe ser querido y amado independientemente de sus creencias. 
     Por ello, hoy he visto reflejados dos actos de la vida de Jesús en hermanos nuestros, por un lado he visto como la Pasión de Jesús la están viviendo en  este caso nuestros hermanos de Nigeria, y por otro he visto a un digno sucesor de Pedro como a través de un acto tan humilde como el lavatorio, resaltaba toda su grandeza. Nunca escondo mi fe católica, pero hoy me he sentido más fuerte si cabe aún en mis profundas convicciones católicas y pido a todos que esta noche recen por esos hermanos nuestros que tanto están sufriendo, que recen por todos ellos y para que los que han sido asesinados en esta semana, se encuentren en este momento a la derecha de Dios Padre y recen también para que todos aquellos  que por su condición de líderes religiosos islámicos tienen voz, hagan llegar a sus pueblos una petición de paz y respeto hacia nuestros hermanos en la fe.
     Hoy como Pobre Caballero de Cristo era mi obligación hacer esto.
Non nobis domine, non nobis, sed Nomine, Tuo da Gloriam


 PRIMERA MISA CRISMAL DEL SANTO PADRE FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas

Celebro con alegría la primera Misa Crismal como Obispo de Roma. Os saludo a todos con afecto, especialmente a vosotros, queridos sacerdotes, que hoy recordáis, como yo, el día de la ordenación.

Las Lecturas, también el Salmo, nos hablan de los «Ungidos»: el siervo de Yahvé de Isaías, David y Jesús, nuestro Señor. Los tres tienen en común que la unción que reciben es para ungir al pueblo fiel de Dios al que sirven; su unción es para los pobres, para los cautivos, para los oprimidos... Una imagen muy bella de este «ser para» del santo crisma es la del Salmo 133: «Es como óleo perfumado sobre la cabeza, que se derrama sobre la barba, la barba de Aarón, hasta la franja de su ornamento» (v. 2). La imagen del óleo que se derrama, que desciende por la barba de Aarón hasta la orla de sus vestidos sagrados, es imagen de la unción sacerdotal que, a través del ungido, llega hasta los confines del universo representado mediante las vestiduras.

La vestimenta sagrada del sumo sacerdote es rica en simbolismos; uno de ellos, es el de los nombres de los hijos de Israel grabados sobre las piedras de ónix que adornaban las hombreras del efod, del que proviene nuestra casulla actual, seis sobre la piedra del hombro derecho y seis sobre la del hombro izquierdo (cf. Ex 28,6-14). También en el pectoral estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel (cf. Ex 28,21). Esto significa que el sacerdote celebra cargando sobre sus hombros al pueblo que se le ha confiado y llevando sus nombres grabados en el corazón. Al revestirnos con nuestra humilde casulla, puede hacernos bien sentir sobre los hombros y en el corazón el peso y el rostro de nuestro pueblo fiel, de nuestros santos y de nuestros mártires, que en este tiempo son tantos.

De la belleza de lo litúrgico, que no es puro adorno y gusto por los trapos, sino presencia de la gloria de nuestro Dios resplandeciente en su pueblo vivo y consolado, pasamos ahora a fijarnos en la acción. El óleo precioso que unge la cabeza de Aarón no se queda perfumando su persona sino que se derrama y alcanza «las periferias». El Señor lo dirá claramente: su unción es para los pobres, para los cautivos, para los enfermos, para los que están tristes y solos. La unción, queridos hermanos, no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, ya que se pondría rancio el aceite... y amargo el corazón.

Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo; esta es una prueba clara. Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja como el óleo de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, «las periferias» donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe. Nos lo agradece porque siente que hemos rezado con las cosas de su vida cotidiana, con sus penas y alegrías, con sus angustias y sus esperanzas. Y cuando siente que el perfume del Ungido, de Cristo, llega a través nuestro, se anima a confiarnos todo lo que quieren que le llegue al Señor: «Rece por mí, padre, que tengo este problema...». «Bendígame, padre», y «rece por mí» son la señal de que la unción llegó a la orla del manto, porque vuelve convertida en súplica, súplica del Pueblo de Dios. Cuando estamos en esta relación con Dios y con su Pueblo, y la gracia pasa a través de nosotros, somos sacerdotes, mediadores entre Dios y los hombres. Lo que quiero señalar es que siempre tenemos que reavivar la gracia e intuir en toda petición, a veces inoportunas, a veces puramente materiales, incluso banales – pero lo son sólo en apariencia – el deseo de nuestra gente de ser ungidos con el óleo perfumado, porque sabe que lo tenemos. Intuir y sentir como sintió el Señor la angustia esperanzada de la hemorroisa cuando tocó el borde de su manto. Ese momento de Jesús, metido en medio de la gente que lo rodeaba por todos lados, encarna toda la belleza de Aarón revestido sacerdotalmente y con el óleo que desciende sobre sus vestidos. Es una belleza oculta que resplandece sólo para los ojos llenos de fe de la mujer que padecía derrames de sangre. Los mismos discípulos – futuros sacerdotes – todavía no son capaces de ver, no comprenden: en la «periferia existencial» sólo ven la superficialidad de la multitud que aprieta por todos lados hasta sofocarlo (cf. Lc 8,42). El Señor en cambio siente la fuerza de la unción divina en los bordes de su manto.

Así hay que salir a experimentar nuestra unción, su poder y su eficacia redentora: en las «periferias» donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones. No es precisamente en autoexperiencias ni en introspecciones reiteradas que vamos a encontrar al Señor: los cursos de autoayuda en la vida pueden ser útiles, pero vivir nuestra vida sacerdotal pasando de un curso a otro, de método en método, lleva a hacernos pelagianos, a minimizar el poder de la gracia que se activa y crece en la medida en que salimos con fe a darnos y a dar el Evangelio a los demás; a dar la poca unción que tengamos a los que no tienen nada de nada.

El sacerdote que sale poco de sí, que unge poco – no digo «nada» porque, gracias a Dios, la gente nos roba la unción – se pierde lo mejor de nuestro pueblo, eso que es capaz de activar lo más hondo de su corazón presbiteral. El que no sale de sí, en vez de mediador, se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor «ya tienen su paga», y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes, sacerdotes tristes, y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con «olor a oveja» – esto os pido: sed pastores con «olor a oveja», que eso se note –; en vez de ser pastores en medio al propio rebaño, y pescadores de hombres. Es verdad que la así llamada crisis de identidad sacerdotal nos amenaza a todos y se suma a una crisis de civilización; pero si sabemos barrenar su ola, podremos meternos mar adentro en nombre del Señor y echar las redes. Es bueno que la realidad misma nos lleve a ir allí donde lo que somos por gracia se muestra claramente como pura gracia, en ese mar del mundo actual donde sólo vale la unción – y no la función – y resultan fecundas las redes echadas únicamente en el nombre de Aquél de quien nos hemos fiado: Jesús.

Queridos fieles, acompañad a vuestros sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios.

Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. Que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido.

Amén.

miércoles, 27 de marzo de 2013

BENDICIÓN DE UN NUEVO MONAGUILLO

    Bonitas imágenes las que nos envía nuestro hermano dom. Edgardo Cruz desde Puerto Rico, con ocasión de la bendición por Fray Luis Oscar Padilla Cruz, OFM Cap. del nuevo monaguillo Luis Anibal de la Santa Cruz. Bella vocación la que ha surgido a tan corta edad, Dios quiera que la mantenga y la acreciente en bien de toda la Iglesia. Los hermanos de esta Preceptoría de España rezaremos para que Dios guíe sus pasos en todo momento.

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domingo, 24 de marzo de 2013


LaMagionedei templari
Bollettino della Milizia del Tempio – Ordine dei poveri cavalieri di Cristo
Ufficiale per gli atti magistrali
    Numero I – 2013-PASQUA


¡El Gran Maestre os desea Buena Pascua!


TRIDUO SACRO Y CELEBRACIONES PASCUALES EN LA IGLESIA MAGISTRAL DE POGGIBONSI

·       Domingo de Ramos, 24 de marzo: A las 9.30 h, procesión y Santa Misa de Bendición de las Palmas.
·       Jueves Santo, 28 de marzo: A las 17.00 h, Santa Misa de la Última Cena del Señor.
·       Viernes Santo, 29 de marzo: A las 15.00 h, Conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor. Misa de Presantificados.
·       Sábado Santo, 30 de marzo: A las 21.00 h, Vigilia Pascual y Santa Misa de Resurrección. Bendición de los huevos de Pascua.
·       Domingo de Resurrección, 31 de marzo: A las 10.00 h, Santa Misa de Pascua de Resurrección. Bendición de los huevos de Pascua.


El Domingo de Resurrección, la Santa Misa en la Iglesia de san Donato, en Siena, se celebrará con arreglo al horario de verano, a las 18.00 h (Bendición de los huevos de Pascua).

Se hace saber que la liturgia en la Iglesia de la Magione, en Poggibonsi, se celebrará conforme a la forma extraordinaria del rito romano o tridentino, siguiendo las normas del Motu Proprio “Summorum Pontificum” de S.S. el  papa Benedicto XVI y con el permiso del Excmo. Mons. Arzobispo.

La Santa Misa por el rito tridentino se celebra en la Iglesia de la Magione, de Poggibonsi, todos los domingos y fiestas de guardar que caen en días laborales, a las 9.30 h,  y en la Iglesia de san Donato, de Siena, a las 18.00 h (en horario de verano).

Durante los días de trabajo no feriados, de lunes a viernes, en la Iglesia de la Magione la Santa Misa se celebrará a las 18.40 h.


EN EL CASTELLO DELLA MAGIONE
SE FESTEJAN LAS BODAS DE PLATA DE LOS DUQUES DE SAVOYA

10-Marzo-2013.― En el Castello della Magione de Poggibonsi (SIENA) se celebraron las bodas de plata de Sus Altezas Reales los príncipes Amadeo y Silvia de Savoya, por iniciativa del Gran Maestro de la Militia Templi, dom. Marcello Alberto Cristofani della Magione.

Los duques de Savoya se casaron el 30 de marzo de 1987 pero han preferido postergar su celebración del 25.º aniversario de su casamiento. El medieval Castello della Magione, sede de la conocida orden laical de tradición católica y de ideales monástico-militares, fue un espléndido marco para la significativa celebración. Sus Altezas Reales estuvieron durante toda la mañana  en Poggibonsi y visitaron el Castello della Magione. Intervino el alcalde del vecino municipio de Casole d’Elsa que quiso personalmente rendir homenaje a los duques de Savoya. El alcalde de Poggibonsi, ante la imposibilidad de asistir, envió un mensaje en el que, en nombre de la población, se sentía honrado por tan ilustre visita.  

Los príncipes asistieron a una misa especial en rito tridentino, celebrada por el Rvdo. Padre Abate Don Michael John Zielinski, de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El sacerdote estadounidense tuvo una conmovedora homilía en la que recordó a los presentes, destacando la presencia del Jefe de la Casa de Savoya, que los italianos son afortunados por la propia historia pero que estos recuerdos no debían ser motivo de melancolía o de nostalgia, sino motivo de alegría para mirar al futuro. Durante la Santa Misa, donde se ejecutó con música de órgano el Himno Sardo en homenaje a los príncipes, el celebrante dio lectura a una especial bendición papal, de la que era portador, a los duques de Savoya y a una carta de saludo y buenos deseos del arzobispo de Siena Mons. Antonio Buoncristiani, además del rescripto de la Penitenciaría Apostólica de concesión de la Indulgencia Plenaria para los príncipes reales y para todos los presentes al sagrado rito. Se recitó también la antigua oración en homenaje al soberano que comienza: “Oremus pro rege nostro Amadeo” (Oremos por nuestro rey Amadeo).
Al término del acto religioso el conde Marcello Cristofani della Magione ofreció a los intervinientes un almuerzo para rendir homenaje a los festejados. Además de un menú con delicadezas toscanas, se sirvió un pastel que reproducía el blasón de la Casa de Savoya.
La Unión Monárquica Italiana estuvo representada en el acto por sus más altos cargos: El presidente nacional Alessando Sacchi, acompañado de su esposa Daniela, el presidente de honor Sergio Boschiero, el Secretario Nacional Davide Colombo y el Vicesecretario Nacional Paolo Rossi de Vermandois, acompañado de su esposa Alessandra. Presentes también, entre otros, estuvieron el conde Jacopo Guicciardini, el marqués Niccolò Rosselli del Turco, el general Arnaldo Atzeni, el capellán militar don Stefano Mareggini y el sacerdote portugués don Mario Cardoso da Cruz.


Oremus pro beatissimo papa nostro Francisco.
Dominus conservet eum et vivificet eum et beatum faciat eum in terra et non tradat eum in animam inimicorum eius.

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VIERNES DE FORMACIÓN

I VIERNES DEL MES
A las 18.40 h: S. Misa
A las 19.20 h: Rezo de Vísperas. A continuación cena y reunión de formación para los
Escuderos.

II VIERNES DEL MES
A las 18.40 h: S. Misa
A las 19.20 h: Rezo de Vísperas. A continuación cena y reunión de formación para los Caballeros y Damas, Novicios, Novicias y Escuderos.

III VIERNES DEL MES
A las 18.40 h: S. Misa
A las 19.20 h: Rezo de Vísperas. A continuación cena y reunión de formación para los Escuderos y jóvenes del Grupo Scout.

IV VIERNES DEL MES
A las 18.40 h: S. Misa
A las 19.20 h: Rezo de Vísperas. A continuación cena y lecciones de catecismo por don Andrea Cappelli, obligatorias para los Caballeros, Damas, Novicios, Novicias, Escuderos y Oblatos, pero abierta para los inscritos por cualquier otro título a la Militia, a sus familias y a los eventuales huéspedes.


sábado, 23 de marzo de 2013






TRIDUO SACRO Y CELEBRACIONES PASCUALES EN LA IGLESIA MAGISTRAL DE POGGIBONSI


·       Domingo de Ramos, 24 de marzo: A las 9.30 h, procesión y Santa Misa de Bendición de las Palmas.
·       Jueves Santo, 28 de marzo: A las 17.00 h, Santa Misa de la Última Cena del Señor.
·       Viernes Santo, 29 de marzo: A las 15.00 h, Conmemoración de la Pasión y Muerte del Señor. Misa de Presantificados.
·       Sábado Santo, 30 de marzo: A las 21.00 h, Vigilia Pascual y Santa Misa de Resurrección. Bendición de los huevos de Pascua.
·       Domingo de Resurrección, 31 de marzo: A las 10.00 h, Santa Misa de Pascua de Resurrección. Bendición de los huevos de Pascua.


     El Domingo de Resurrección, la Santa Misa en la Iglesia de san Donato, en Siena, se celebrará con arreglo al horario de verano, a las 18.00 h (Bendición de los huevos de Pascua).

     Se hace saber que la liturgia en la Iglesia de la Magione, en Poggibonsi, se celebrará conforme a la forma extraordinaria del rito romano o tridentino, siguiendo las normas del Motu Proprio “Summorum Pontificum” de S.S. el  papa Benedicto XVI y con el consentimiento del Excmo. Mons. Arzobispo.

     La Santa Misa por el rito tridentino se celebra en la Iglesia de la Magione, de Poggibonsi, todos los domingos y fiestas de guardar que caen en días laborales, a las 9.30 h,  y en la Iglesia de san Donato, de Siena, a las 18.00 h (en horario de verano).
Durante los días de trabajo no feriados, de lunes a viernes, en la Iglesia de la Magione la Santa Misa se celebrará a las 18.40 h.




INTERESANTE ARTÍCULO DEL DÍARIO ABC SOBRE LAS PROCESIONES.
    No se sabe exactamente cuándo comenzaron, pero sí que se realizaban a escondidas por la represión contra los cristianos, sin imágenes y con un estilo militar, al que después añadieron exhibiciones de sangre muy criticadas
     Resulta muy complicado saber cuándo y cómo se celebró la primera procesión del cristianismo. El Antiguo Testamento cuenta que Dios ordenó a Josué la organización de siete grandes procesiones alrededor de las murallas de Jericó. Y en el Nuevo Testamento se describe al propio Jesucristo entrando de forma procesional en Jerusalén, rodeado de una multitud de seguidores. Pero, ¿cuándo heredan los cristianos esta tradición bíblica?, ¿cómo realizaban estas manifestaciones de religiosidad populares si su religión estaba prohibida?, ¿cuándo aparecieron los primeros pasos?
«Las procesiones tienen un origen bíblico, pero los cristianos las heredarán muy tarde»
     «Las procesiones tienen un origen bíblico, pero los cristianos las heredarán muy tarde», asegura Manuel Amezcua, profesor de Historia de la Iglesia del Centro de Estudios Teológicos de Guadix, y canónigo archivero de la catedral y de la diócesis de la misma localidad. En los primeros siglos, la Iglesia hizo suya esta tradición, pero tuvo que restringir cualquier manifestación pública debido a las crueles persecuciones a las que eran sometidos sus valientes miembros. Durante mucho tiempo, las procesiones se celebraron dentro de los claustros y no empezaron a salir a la calle hasta los siglos X y XI, en una conquista del especio urbano que se produjo de forma progresiva.
«En España no tenemos testimonios de las primeras procesiones hasta el siglo III y IV –cuenta Amezcua–, ya que antes, además de perseguidos, los cristianos eran poquísimos. Fue a partir de entonces cuando comenzamos a tener noticias de ellas por los viajeros, según los cuales, no eran masivas».
     Aquellas primeras manifestaciones furtivas surgieron fruto de la admiración por aquellos primeros mártires, a los que querían rendir cristiano homenaje mediante el traslado solemne de sus restos mortales y de sus reliquias de un lugar a otro, en grandes peregrinaciones que se producían a escondidas y en cualquier época del año.
«Pompas» y no «procesiones»
     Antes de la aparición del cristianismo ya había procesiones, llamadas «pompas», nombre griego que recibían los cortejos o comitivas en las que tomaban parte carrozas, coros, músicos o bailarines, para honrar a sus dioses paganos.
«Las procesiones más antiguas son las que se vinculan a las tumbas de los mártires»
     Con el paso del tiempo, la Iglesia irá filtrando y depurando estas reminiscencias paganas hasta adoptar un estilo «militarista», posiblemente por la influencia del Imperio Romano. De hecho, el término «processio» es sinónimo de «marchar» o «marcha en sentido militar», un aspecto que queda reflejado en la cruz que comenzaría a abrir las procesiones como símbolo victorioso del «Cristo, vencedor de la muerte», que venía a sustituir al estandarte que portaba la legión romana.
En los siglos V y VI nacen las primeras cofradías, que serán las grandes promotoras de las procesiones al amparo de los santuarios. «Las más antiguas son las que se vinculan a las grandes tumbas de los mártires, para cuidar los nuevos santuarios que surgen en el enclave donde el mártir fuera martirizado o enterrado. Antes no existían, ya que algunos pequeños sínodos provinciales las rechazaron por asemejarse a las asociaciones paganas», explica Amezcua, cura también durante 33 años.
     Desde el siglo VIII en adelante, las cofradías van ganando terreno, surgiendo otras nuevas al amparo de diferentes colectivos. Las hay deorigen nobiliario, para asegurar ciertos privilegios de la nobleza; deorigen episcopal, fundadas por los obispos por obligación de los concilios para que se ocupen de los muertos y de los enfermos de cólera, tifus o sífilis; de origen étnico, creadas por grupos como los esclavos negros de Sevilla, los sevillanos en Mallorca o los riojanos en Úbeda o Baeza; cofradías como remedio al «castigo divino» de las grandes epidemias, como la peste negra, o cofradías de origen gremial, que surgen en los siglos XII y XIII. «Organizan una fiesta anual que incluye misas y procesiones en torno a su santo patrón, como San Crispín y San Crispiniano para los zapateros o San Lucas para los médicos», cuenta Amezcua.

Las procesiones en Semana Santa

    Según explica el exdirector de la revista «Pasos de Semana Santa» y doctor de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Bonet, las procesiones exclusivas de la Semana Santa surgen con la aparición de las cofradías de ámbito penitencial a finales del siglo XIII. «En España se vinculan con la llegada de los franciscanos y losdominicos –comenta–. Son cofradías vinculadas con la sangre y el rosario, congregaciones de flagelantes que no llevaban prácticamente imágenes, solamente alguna cruz y, posteriormente, algún crucificado».
«La implantación de las procesiones dominicas fue muy complicada»
«La implantación de las primeras procesiones dominicas, aún sin pasos –continúa–, fue muy complicada por las quejas que recibió su filosofía de la sangre. Los flagelantes iban, muchas veces, más por el espectáculo, lo que fue derivando en abusos, en el sentido de que se convierte prácticamente en un espectáculo sangriento y no en esa especie de origen de la salvación a través del castigo».
«Santa Teresa, que no era precisamente una persona que se callara las cosas –añade Amezcua–, llamaba a estas procesiones flagelantes la “penitencia de las bestias”, porque entendía que el modo de identificarse con el dolor de Cristo es ayudar a los enfermos y no pegarse porrazos en la espalda hasta quedarse sin piel».
Para Bonet, el tema de la sangre en las primeras procesiones de Semana Santa «tiene cierto morbo», pero cree que hay que contextualizarlo en aquellos siglos en los que hay un culto muy arraigado hacia la expiación de los pecados. Hoy en día prácticamente han desaparecido, salvo en algunos núcleos como, por ejemplo, San Vicente de la Sonsierra o los empalaos de Valverde de la Vera.

«El Concilio de Letrán, en 1215, permitirá que dicha penitencia sea pública en las cofradías, pero con la obligación de que sea anónima para que nadie presuma de ello, ni trate de ganar algún prestigio. Por eso se impone el antifaz, para que para que todos sean iguales ante el hecho penitencial, desde el noble o el duque hasta la prostituta», añade el archivero de Guadix.
La imagenes, un elemento tardío.

Hasta el Concilio de Trento (1545-1563) y, especialmente, a partir del siglo XVII, no surge la imaginería en torno a las procesiones tal y como las vemos hoy en día. Se trataba únicamente de los cofrades flagelándose mientras se paseaban por la calle. «Será este concilio en el que se establezca cómo tienen que ser algunas imágenes. Eso no quiere decir que no dejen libertad a los artistas, pero sí dicen cómo tiene que ser la tipología», aclara Bonet.
El sentido procesional de hoy sigue respondiendo al de los primeros cristianos
A diferencia de otros lugares del mundo, en España no hubo problemas para las cofradías que quisieron sacar los primeros pasos con imágenes a la calle.
Como hemos visto, no fue fácil su implantación en España, pero ni las persecuciones, ni la ocultación en los templos, ni las críticas pudieron con esta tradición que cumple ya casi dos milenios. A pesar de las modificaciones introducidas en los periodos recientes, lo cierto es que el sentido procesional sigue respondiendo para muchos creyentes al que le dieron aquellos primeros seguidores de Cristo perseguidos.
Fuente: Diario ABC 23/03/2013.
Enlace página: http://www.abc.es/sociedad/20130323/abci-origen-procesiones-semana-santa-201303151438.html

viernes, 22 de marzo de 2013


En la Cruz está la salvación

Ofrecemos a los lectores la carta pastoral del obispo de Orihuela-Alicante Jesús Murgui, en la que desentraña el significado de la Semana Grande del cristianismo, que culmina en la Pascua de Jesús y su la Resurrección.

En este tiempo de gracia, Año de la Fe, entramos en los días que celebran los misterios centrales y más sublimes de nuestra fe. Donde resplandece la Cruz, único camino de “salvación, vida, esperanza y resurrección”.
Dar la vida es manifestar la culminación del amor, dijo Jesús. Es exactamente lo que Él hizo en la Cruz, por eso la Cruz es el signo más estimado por los cristianos. Así San Pablo lo afirmará: “¡Dios me libre de gloriarme si no es en la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo!” (Gal. 6, 14).
La Cruz es testimonio permanente de su entrega, de su amor, de su perdón, incluso a aquellos que le mataban. La Cruz, su memoria, es inspiración e incitación permanente a dar la vida, a amar, a perdonar. De aquí que lo que hizo Él sea el gran desafío: pasar de la vida como posesión a la vida como don. Sólo una “cotidianeidad extraordinaria”, hecha don continuado de nosotros mismos, día a día, está en condiciones de madurarnos como cristianos, para poder ser signos vivos de la entrega de Jesús, de su amor.
La centralidad de la Semana Santa, que comienza con las procesiones de Ramos, que preludian y preparan, sin solución de continuidad la Pasión, la Cruz, encuentra su expresión popular, entre otras, en las procesiones del Jueves y del Viernes Santo, donde tienen especial relieve las imágenes de Cristo crucificado, que muestran lo que acabamos de apuntar.
Que así lo demuestre nuestra fe públicamente en las manifestaciones más arraigadas de nuestra religiosidad. Una fe que debe, sobre todo, alimentarse y purificarse en nuestros templos, en la participación de la Liturgia de estos días, que culmina en la Vigilia Pascual. Una fe que se afirma en el encuentro con el Señor, en la Palabra y los sacramentos, especialmente, en el sacramento de la Reconciliación y en el del Sacrificio del Jueves Santo: la Eucaristía, memorial de su pasión, muerte y resurrección, presencia viva de Él mismo, alimento y prenda de la vida que dura eternamente. Una vida que para todos deseo y pido de todo corazón.
Con mi bendición, afecto y gratitud a cuantos cuidáis de la Semana Santa.



domingo, 17 de marzo de 2013

miércoles, 13 de marzo de 2013


SEMPER FIDELES 

Desde la Preceptoría de España de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo - Militia Templi elevamos nuestras oraciones para que Su Santidad Francisco I tenga un fructífero pontificado y esté en todo momento bajo el manto protector de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora la Virgen María. Estos Pobres Caballeros como no puede ser de otra forma expresan su fidelidad al Santo Padre.

   
HABEMUS PAPAM

JORGE MARIO BERGOGLIO

SU SANTIDAD FRANCISCO I

domingo, 10 de marzo de 2013




CARTEL DE LA CONFERENCIA  SOBRE LA SÁBANA SANTA QUE SE LLEVARÁ A CABO EN LA PARROQUIA SAN ISIDRO LABRADOR DE LA LOCALIDAD DE LOS BELONES (MURCIA) EL 21 DE MARZO DE 2013.


sábado, 9 de marzo de 2013

PRÓXIMA CONFERENCIA SOBRE LA SÁBANA SANTA


    El próximo día 21 de marzo a las 21.00 horas en la Parroquia de San Isidro Labrador de la localidad de Los Belones (Murcia), con la colaboración de la FICEM (Fundación Instituto Campomanes de Estudios Medievales), se impartirá una conferencia por D. ALFONSO SÁNCHEZ HERMOSILLA, director del EDICES (Equipo de investigación del Centro Español de Sindonología), sobre la Sábana Santa, con el título "Aproximación científica y experiencia de fe".

    Seguiremos informando sobre esta noticia, y una vez confeccionado, pondremos el cartel de la citada actividad. Señalar que el Doctor Sánchez Hermosilla es antropólogo forense del Instituto de Medicina Legal de Cartagena y ha realizado junto con el equipo de investigación del EDICES numerosas investigaciones y estudios sobre el Santo Sudario que se conserva en la Catedral de Oviedo y sobre la Sábana Santa de Turín. Es de destacar la conferencia que dio en abril del año 2011 en el Palacio de Benacazón (Toledo), organizada por la Preceptoría de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Militia Templi en España y que fue todo un éxito de asistencia de público ya que por primera vez se expuso una réplica de la Sábana Santa hallada en el Convento de Santo Domingo el Real de Toledo. 

    Recomendamos por su interés y por la calidad del ponente la asistencia a esta conferencia.

viernes, 8 de marzo de 2013




CELEBRACIÓN DEL EL 25º ANIVERSARIO DE LOS PRÍNCIPES AMADEO Y SILVIA DE SAVOYA EN LA IGLESIA MAGISTRAL

     El domingo, 10 de marzo, en la Iglesia Magistral de la Milicia del Temple "San Juan de Jerusalén", en el Castello de la Magione, de Poggibonsi, se celebrarán las bodas de plata de S.A.R. el Príncipe Amadeo de Savoya, Jefe de la Casa Real de Italia, con doña Silvia, de los Marqueses Paternò de Spedalotto.

     A las 11 se celebrará la Santa Misa jubilar por el Rvdo. Padre Abate don Michael John Zielinski, de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, portador de una especial bendición papal y de una carta de saludo y de benevolencia del Arzobispo de Siena, Mons. Antonio Buoncristiani, y del rescrito de la Penitenciaría Apostólica de concesión de la Indulgencia Plenaria para los Príncipes Reales y para todos los presentes al sacro rito.

     A su término, en el salón del Peregrino, se servirá una comida en honor de los Príncipes Reales.


miércoles, 6 de marzo de 2013




Bonito artículo el que nos ha mandado un hermano nuestro de un filósofo y sacerdote español:


Autor: Manuel García Morente
Intentaremos caracterizar -en sus grandes rasgos- la religiosidad peculiar del caballero cristiano. Porque el caballero cristiano es esencialmente religioso. Lo es de modo tan profundo y auténtico, que, en efecto, el serlo constituye una de sus características radicales, y resulta imposible separar y discernir en él la religiosidad y la caballerosidad. Y no podía por menos de ser así. En la psicología del pueblo español, la fe religiosa, cristiana católica, está tan indisolublemente unida y fundida con el sentimiento nacional, que no le es nada fácil al español ser español y no ser cristiano. ¡Como que el pueblo español se ha forjado en la lucha por salvaguardar su fe, en la preocupación secular de mantener su fe frente al invasor musulmán! La nacionalidad española, el «estilo» hispánico, ha tenido que afirmarse y consolidarse desde un principio, y a lo largo de muchos siglos, justamente en y por la negación de lo no-español. Mas como lo no-español era principalmente lo musulmán, lo español hubo necesariamente de identificarse, desde luego, con lo cristiano, y la hispanidad con la cristiandad.
Pero no basta decir que el caballero español es esencialmente religioso; hace falta, además, caracterizar un tanto en qué consiste esa religiosidad. Para resumir brevemente mi pensamiento, condensaré en tres formas principales el carácter de la religiosidad española.
CONFIANZA EN DIOS
La primera es la confianza ilimitada en Dios y su providencia. El caballero español fía fundamentalmente en Dios. Por eso es paladín de grandes causas; por eso menosprecia la mezquindad y cultiva la grandeza; por eso antepone el arrojo a la timidez y la resolución heroica a la lenta ejecución prudente; por eso, en suma, quiere en todo momento hacer él la vida y la historia, en vez de ser hecho por la vida y por la historia. Frente al fatalismo oriental o al determinismo racionalista, el caballero opone su propio poderío ejecutivo, pero fundado sobre la confianza omnímoda en la asistencia de Dios.
FE FIRME Y CRISTOCÉNTRICA
La segunda forma o modalidad de la religiosidad hispánica consiste en el peculiar matiz que la fe tiene en ella. La fe constituye el centro, el eje en torno del cual gira todo el pensamiento y sentimiento religioso. En dos sentidos: como sólido fundamento de todo lo demás y como inequívoca certidumbre de sí misma. Otras almas religiosas conocen las tormentas terribles del corazón y son escenario de dramáticas, de angustiosas luchas entre la voluntad de creer y las acometidas de la duda. Pero la fe del caballero español no sufre jamás de tales vacilaciones y congojas. Es una fe tan segura de sí misma, que ni necesita ni teme las razones. Es, por decirlo así, previa a la razón; más honda que la razón, y arraigada tan en el centro del ser, que su pérdida equivaldría a la destrucción del ser mismo. Es una fe pura, como el puro azul del cielo, sin nubes de duda que la empañen; y tan certera y entera, que podría decirse, en cierto modo, que todo el edificio o estructura de la religiosidad hispánica empieza en la fe y sobre la fe, no antes de la fe; y se desenvuelve a partir de la fe, no como puntal para asegurar la fe. En este carácter del sentimiento religioso español encontraríase seguramente el origen de otros muchos matices propios y peculiares.
IMPACIENCIA DE ETERNIDAD
La tercera forma en que se determina la estructura del sentimiento religioso español es algo que yo llamaría «impaciencia de la eternidad». ¡Impaciencia de la eternidad! ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que el caballero cristiano siente en su alma un anhelo tan ardoroso de eternidad, que no puede ni esperar siquiera el término de la breve vida humana; y «muere porque no muere». Quisiera estar ya mismo en la gloria eterna; y si no fuera pecado mortal, poco le faltaría para suicidarse. Ahora bien, esta premura le conduce a una consideración de los hechos y de las cosas, que es bien típica y característica de su modo de ser. Consiste en poner cada acto y cada cosa en relación inmediata y directa con Dios. Otros tipos humanos consideran y determinan cada cosa y cada acto en relación con la cosa siguiente y el acto siguiente. Construyen así una curva de la vida, una especie de parábola, en donde los hechos y momentos se integran, formando un conjunto singular, personal, individual, la vida histórica de un hombre. Y cabe entonces proponer, como ideal de vida, ese ideal de una «vida bella» que Goethe, el gran pagano, encomiaba y quiso realizar. Pero el caballero español, que tiene mucha prisa por estar en Dios y con Dios y siente insaciable afán de eternidad y quiere la eternidad ya mismo, ahora mismo, procederá en la vida de muy distinto modo. No colocará los actos y las cosas en relación con los siguientes, para tenderlos a lo largo del tiempo en una curva plástica o estética, sino que querrá poner cada acto y cada cosa en relación directa e inmediata con Dios mismo; querrá «santificar» su vida santificando uno por uno cada acto de su vida; querrá vivir cada momento «como si» ya perteneciese a la eternidad misma; querrá «consagrar» a Dios cada instante por separado, precisamente para descoyuntarlo de todo sentido y relación humanos y henchirlo, desde ahora mismo, de eternidad divina.
Para satisfacer esta su impaciencia de la eternidad, el caballero español necesita, empero, abolir toda distancia entre el ser temporal y el ser eterno. Necesita unir indisolublemente su vida personal con Dios. Y esto, de dos maneras complementarias: viendo, percibiendo, descubriendo a Dios en cada uno de los momentos y hechos de su vida terrestre; y, por otra parte, encumbrando hasta Dios, hasta la eternidad de Dios, cada uno de esos momentos y hechos. ¡Doble movimiento del misticismo hispánico, que descubre al Señor en los «cacharros» y sabe elevar hasta Dios los repliegues más humildes de la realidad humana! Así, más o menos vagamente, la conciencia religiosa del caballero concibe la gloria eterna no tanto como una recompensa que ha de merecer, sino más bien como un «estado» del alma, al cual desde ya mismo puede por lo menos aspirar. Al «muero porque no muero» hay que añadir el «no me mueve mi Dios para quererte». La vida terrestre se le aparece al caballero como una especie de anticipación de la gloria eterna; o mejor dicho: el caballero se esfuerza por impregnar él mismo de gloria eterna su actual vida terrestre -tal y tanta es la premura, la impaciencia que siente por estar con Dios-. A diferencia de otras almas humanas, que aspiran a lo infinito por el lento camino de lo finito, el caballero cristiano español anhela colocarse de un salto en el seno mismo de la infinita esencia.
Y si meditáis, señoras y señores, esta condición espiritual del sentimiento religioso español, fácilmente encontraréis en ella la raíz más profunda de todas las demás propiedades que hemos señalado en el caballero cristiano, o, lo que es lo mismo, en el estilo español. Porque es cristiano, y porque lo es con ese dejo o rasgo profundo que llama impaciencia de la eternidad, es por lo que el hispánico es caballero y todo lo demás. Dijérase un desterrado del cielo, que, anhelando la infinita beatitud divina, quisiera divinizar la tierra misma y todo en ella; un desterrado del cielo, que, sabiendo inmediatamente próximo su ingreso en el seno de Dios, renuncia a organizar terrenalmente esta vida humana y se desvive por anticipar en ella los deliquios celestiales. La impaciencia de la eternidad, he aquí la última raíz de la actitud hispánica ante la vida y el mundo. Mientras prepondere entre los hombres el espíritu racionalista de organización terrestre y el apego a las limitaciones; mientras los hombres estén de lleno entregados a los menesteres de la tierra y aplacen para un futuro infinitamente lejano la participación en el ser absoluto, la hispanidad desde luego habrá de sentirse al margen del tiempo, lejos de esos hombres, de ese mundo y de ese momento histórico. Pero cuando, por el contrario, el soplo de lo divino reavive en las almas las ascuas de la caridad, de la esperanza y de la fe; cuando de nuevo los hombres sientan inaplazable la necesidad de vivir no para ésta sino para la otra vida, y sean capaces de intuir en esta vida misma los ámbitos de la eternidad, entonces habrá sonado la hora de España otra vez en el reloj de la historia; entonces, la hispanidad asumirá otra vez la representación suprema del hombre en este mundo, y sacará de sus inagotables virtualidades formas inéditas para dar nueva expresión a los inefables afanes del ser humano.


lunes, 4 de marzo de 2013





AVE MARIA
       Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

       Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.