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La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo – Milicia del Temple, se complace en recibir a hombre y mujeres católicos que asistan regularmente a la Santa Misa, que reciban regularmente los sacramentos y que deseen servir a Nuestro Señor Jesucristo con la pureza y el valor de la caballería. Por tal motivo, pedimos que cuando se pongan con nosotros en contacto por primera vez, incluyan los siguientes detalles: Su nombre y apellidos, localidad y provincia donde residen, parroquia a la que pertenecen, edad, si conoce a algún caballero personalmente y si no, como se enteró de nosotros. Si participa en actividades de su parroquia. No buscamos en este primer contacto una biografía completa, pero si un pequeño perfil a través del cual comenzar el proceso para tener en consideración su petición de unirse a nosotros.

Nuestro correo de contacto: infomilitiatempli@gmail.com

martes, 27 de septiembre de 2016

MAPA DE EUROPA CON TODOS LOS LUGARES DONDE SE CELEBRA LA MISA TRADICIONAL.
Es un trabajo impresionante el que se ha realizado, en el mapa se muestran todos los lugares de Europa donde se celebra la Santa Misa Tradicional, basta pinchar sobre el lugar y nos sale la dirección y todos los datos necesarios para localizarlo. Le dejamos el enlace:
Nous arrêtons les mises à jour de cette carte en mars 2016. We stop updating this map as of March, 2016.
PROJETSP5.BLOGSPOT.COM

lunes, 26 de septiembre de 2016

LOS TEMPLARIOS EN TIERRA SANTA, LOS MONJES GUERREROS DE JERUSALÉN

  
  
     Fundado en Jerusalén tras la primera cruzada, el Temple unía ideales monacales y guerreros. Su creación marcó un hito en el proceso de santificación de la guerra y la caballería impulsado por la Iglesia, y su rígida organización prefigura la de los ejércitos modernos.

     En 1146, Luis VII de Francia se embarcaba camino de Tierra Santa como cruzado. No tardó en darse cuenta de que allí se enfrentaba a un enemigo de distinta naturaleza de los que habían sido hasta ahora sus adversarios. Durante una marcha militar por Asia Menor, permitió que la vanguardia de su ejército se separase del resto de la columna para acampar en Cadmos, lo que permitió a los turcos asestarle un duró revés militar. A partir de aquel desastre el rey francés se rindió a la evidencia y confió el mando de las operaciones a Evérard de Barres, maestre de la orden del Temple, una nueva fuerza militar creada en Jerusalén en 1118 o 1119, pocos años después de su conquista por la primera cruzada. Su finalidad era proteger a los peregrinos que acudían a la Ciudad Santa, pero más tarde asumió la defensa de los Estados latinos creados en Oriente.
   
     Tras el revés de Cadmos, Luis VII vio en los templarios un ejemplo de disciplina y valor militar, y ordenó a sus hombres que se comportaran de manera parecida. Pero ¿qué ofrecían militarmente los templarios al monarca francés y a otros líderes cruzados? Encontramos la respuesta en la Regla del Temple, un conjunto de normas de conducta que constituye un compendio de saberes bélicos cimentados en años de enfrentamientos con el enemigo musulmán en Tierra Santa.

Las cualidades del templario.

     Desde un punto de vista bélico, los templarios han pasado a la historia por su arrojo y su combatividad. Cuando san Bernardo de Claraval, ardiente defensor de las cruzadas, redactó el Elogio de la nueva milicia, una especie de panegírico de la orden templaria que acababa de nacer, anticipó algunas cualidades de estos combatientes que acabarían siendo plasmadas en su Regla. Decía san Bernardo que esta milicia, en contraste con la «malicia» encarnada por los caballeros ordinarios, era disciplinada y obediente, no tan preocupada por la gloria mundana como por servir a Dios. Disciplina y obediencia eran, pues, valores supremos que Bernardo anticipaba en su elogio: «Se guarda perfectamente la disciplina y la obediencia es exacta».

     Esta disciplina se manifiesta de múltiples maneras. Los caballeros avanzan por escuadrones y en silencio, y si uno debe comunicarse con otro tiene que ir hacia él cabalgando «a sotavento», para que el polvo que levanta su montura no moleste al resto de jinetes.Si se hallan en tierra enemiga y el portaestandarte «pasa de largo» ante una corriente de agua, los caballeros harán lo mismo. No puede ponerse el yelmo sin permiso, pero cuando recibe la orden de ponérselo ya no se lo puede quitar hasta que sea autorizado a ello. Cuando acampan, los escuderos que van a buscar forraje para los caballos o leña, y los propios caballeros, sólo pueden alejarse hasta donde oigan el grito o la campana, para reunirse cuando sea necesario.

     Los templarios, pues, no marchaban nunca como una banda desorganizada, en tropel o impetuosamente, ni se precipitaban de forma impulsiva contra el enemigo, sino que «guardan siempre su puesto con toda precaución y prudencia imaginables». Pero esa prudencia no es incompatible con un coraje destacable, pues «se lanzan sobre sus contrarios como si las tropas enemigas fueran rebaños de ovejas, y, aunque son muy pocos, no temen, de ninguna manera, a la multitud de sus adversarios ni su bárbara crueldad».

     Su compromiso con la causa divina se reflejaba asimismo en una apariencia externa rigurosa, austera, castrense: «Llevan el cabello rapado […] nunca se rizan el pelo; se bañan muy raras veces; no se cuidan el peinado, van cubiertos de polvo y negros por la cota de malla y por los vehementes ardores del sol». A la hora de lanzarse a la batalla, estos nuevos caballeros se arman interiormente con la fe, y externamente con los mejores caballos de guerra, rápidos y ligeros, carentes de todo ornamento, pensando más en el combate mismo que en el «fausto y la pompa», aspirando más a la victoria que a la vanagloria, a diferencia de los engreídos caballeros mundanos. Las ideas de Bernardo de Claraval se reflejaron en la Regla del Temple y sus ampliaciones hasta el siglo XIII. En este estricto código de conducta son precisamente el orden y la disciplina las cualidades más valoradas en el «hermano caballero», que constituía la base militar de la Orden. Cualidades cuya puesta en práctica ha permitido afirmar que los templarios inventaron nuevas técnicas guerreras, desconocidas hasta entonces en Europa occidental y Tierra Santa. ¿Y en qué consistían estas innovaciones?

Un perfecto orden de batalla.

     La Regla ordenaba con precisión el orden de combate a la hora de lanzar una carga de caballería, la más potente y devastadora arma empleada por las huestes cristianas contra los ejércitos musulmanes en los siglos XII y XIII. Según los preceptos de la Regla, la hueste templaria se dividía en escuadrones, al frente de cada uno de los cuales se situaba un mando señalado, maestre o mariscal. Estos escuadrones se situaban en primera línea, y detrás los secundaban escuderos que portaban las armas y cuidaban de los caballos de refresco. Cuando se lanzaba la carga, los escuderos debían seguir de cerca a su escuadrón, preparados para socorrer a los caballeros heridos así como para reemplazar las monturas caídas en el primer choque, pero sin participar en la carga, protagonizada por los caballeros.

     Si su ejecución era buena, una carga de caballería pesada era un arma demoledora. Y un espectáculo imponente. Durante la primera cruzada, la princesa bizantina Anna Comnena afirmó en su Alexiada, una crónica de la época, que un caballero franco pesadamente armado podía traspasar las murallas de Babilonia. En tal sentido, los templarios eran deudores del armamento popularizado en Europa occidental desde finales del siglo XI, consistente en una cota de malla que cubría cabeza, torso, brazos y piernas hasta la rodilla, un casco cónico, un caballo fuerte de combate (destrier), un escudo, una lanza larga y una espada de doble filo. Pero para que la carga fuese efectiva resultaba imprescindible que los caballeros actuasen con total cohesión. Éste es el aspecto en que más insistieron las normas templarias, expuestas en la primitiva Regla y en unos Estatutos jerárquicos, fechados entre 1165 y 1187, que cargaban las tintas en la jerarquía militar de las huestes, en la organización de marchas y campamentos y en la articulación de los escuadrones en el momento crucial de la batalla.

Para leer artículo completo: National Geographic

EL EVANGELIO DEL AMOR Y DE LA VERDAD: DESCUBRIR A DIOS ES REVOLUCIONARIO

Artículo publicado en: Religion Confidencial.

Aumentan las conversiones de musulmanes al cristianismo en todo el mundo.

     La Revista Internacional sobre Estudios de la Religión calcula alrededor de 10 millones de conversos desde 1960. En Estados Unidos se producen unos 20.000 bautismos al año.

   Un análisis Interdisciplinar de la Revista Internacional sobre estudios de la Religión afirma que, desde 1960, las conversiones del Islam al cristianismo aumentan en todo el mundo, y no solo entre los refugiados. Este informe calcula que en los últimos años, 10 millones de musulmanes se han convertido al cristianismo.

                                   El Papa Francisco y el gran muftí de Estambul.

     Según la revista Interdisciplinary Journal of Research on Religion, en los últimos cuarenta años, se ha producido un aumento sustancial en el número de conversiones del Islam al cristianismo. La mayoría de éstas se han dado entre los cristianos evangélicos o pentecostales (protestantes) pero también ha habido conversiones al cristianismo católico y ortodoxo, según recoge el diario italiano Tempi.

     Este medio señala asimismo que, según el especialista Dudley Woodbury, en Estados Unid0os se celebran 20.000 bautismos al año. El artículo también recoge que en Europa, en la diócesis de Hamburgo (Alemania), se han convertido 196 musulmanes al cristianismo en la última Pascua.

     Por su parte, el periodista libanés Camille Eid, afirma que las conversiones son un fenómeno incalculable en constante crecimiento, tanto en Europa como en los países de mayoría musulmana, y no solo entre los refugiados.

     Señala también que estos datos son la punta del iceberg, ya que en los países árabes está prohibido por ley profesar otra religión distinta a la de Mahoma y por tanto, no hay registros oficiales exactos del número de conversiones.


     Para este periodista, las razones de que un musulmán se convierta al cristianismo son,  por un parte, que muchas de estos fieles se ven obligados a buscar respuestas en otras confesiones distintas a un Islam cada vez más represivo. En segundo lugar es el descubrimiento del Evangelio del amor y de la verdad: Descubrir que Dios es amor es revolucionario.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Sobre las raíces cristianas de Europa

Brillante artículo publicado en conoze.com, corto, sencillo, directo y facilmente entendible:
Para leerlo completo: conoze.com


Es interesante el debate actual sobre las raíces cristianas de Europa, a propósito de una posible mención del cristianismo en la futura Constitución de la Unión Europea. La Razón se ha hecho eco de este debate. Quisiera hacer algunas consideraciones sobre el tema.
Podemos hablar de una «deriva laica» del cristianismo, que para algunos autores se convierte en una «deriva laicista», e incluso en una «deriva atea». Creo que la «deriva laica» del cristianismo es cierta al menos en un doble sentido.
1. El judeocristianismo, al decir que todo ha sido creado por Dios, desdiviniza el mundo, e incluso lo desdemoniza; de este modo muchos temores y angustias ante fuerzas y seres que se tenían por divinos o demoníacos desaparecen: la afirmación de la creación hace profano al mundo y libera al hombre de muchos dioses y demonios.
2. Ulteriormente, el cristianismo profundiza en esa «profanización» distinguiendo lo sacro de lo profano; concretamente, la política sale del reino de lo sacro, junto con otras artes.
Esta distinción entre lo religioso y lo político supone una gran revolución del orden clásico; a lo largo de la historia se ha llevado a la práctica este dualismo con mayor o menor acierto, pero incluso en los momentos más oscuros el dualismo político religioso testimoniaba que sobre el hombre no existe un poder absoluto en la tierra; era y es una garantía frente al totalitarismo.
Ahora bien, de la «deriva laica» no debemos pasar a una «deriva laicista», que pasa de «distinción» entre lo político y lo religioso a «mutua ignorancia»: la pretensión de que cada uno de los dos viva como si el otro no existiera, lo cual no puede ser, porque de hecho existe. Se trata de buscar continuamente un difícil equilibrio, una sana separación sin extremismos.
Por supuesto, no hay «deriva atea» en el cristianismo. Repitamos una obviedad de Perogrullo: los cristianos creemos en Dios (¿no faltaba más!), creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre que ha muerto y resucitado por nuestra salvación.
La cuestión, respecto de las raíces cristianas de Europa y su mención en la Constitución Europea, es que todo sistema de derecho ha de basarse en algunos valores, en bienes éticos compartidos. Y parece que el cristianismo no es totalmente ajeno a los valores o bienes éticos que compartimos los europeos. En particular no es ajeno al principio del inmenso respeto que merece cada persona: la fe cristiana la considera como imagen de Dios y redimida por Cristo, y esto ha dado sus frutos a lo largo de la historia.
La idea de que lo religioso debe desaparecer radicalmente del ámbito de lo público y quedar relegado al ámbito de lo privado es un mito falso. Si mis ideas políticas, artísticas, sociológicas, filosóficas, científicas, jurídicas, etc., pueden entrar a jugar en la arena de lo público, ¿por qué las convicciones religiosas han de ser las únicas que no tengan acceso a él? Detrás de esta negativa no está una sana laicidad, sino la pretensión de una religiosidad vergonzante, de que el creyente deba casi excusarse por serlo. Se busca un cristiano incapaz de manifestar públicamente sus convicciones y que vive arrinconado.
Toda religión supone una interpretación última del mundo, de la sociedad y de sí mismo. Y esta interpretación tiene derecho a ofertarse en el terreno de lo público. Ciertamente este derecho debe compaginarse con el derecho de libertad religiosa de los demás. Es más, el derecho de libertad religiosa está antes que el derecho de concurrir con la religión en el terreno de lo público (y lo engloba). Esto se conseguirá si lo religioso no se «impone» sino que se «oferta».

viernes, 16 de septiembre de 2016

     LA MILICIA DEL TEMPLE Y LA SANTA MISA TRADICIONAL



Es complicado poner en relación la Santa Misa celebrada del modo tradicional con el hecho de que la Milicia del Temple tenga aprobado este modo extraordinario para sus celebraciones litúrgicas, de hecho es uno de los factores más condicionantes que se le presentan al aspirante durante su periodo de reflexión antes de decidirse a formar parte de los Pobres Caballeros de Cristo.
Esto ha pasado a más de uno, sobre todo si cuando se llama a las puertas de la Milicia  nunca se ha tenido contacto alguno ni referencias siquiera de esta forma de celebración de la Santa Misa.

     Inicialmente  cuando se realiza  la primera toma de contacto y se informa al aspirante, éste lo normal es que todo lo vea bien, sus deseos de formar parte de la Milicia del Temple  superan las dificultades que se le puedan presentar. Entre las primeras informaciones que se le proporcionan es que en la Milicia del Temple la Santa Misa se oficia en latín, por la forma extraordinaria, que durante el periodo de formación entre otras cosas, una de sus obligaciones será aprender el uso del Breviarium Romanun y que deberá aprender el rezo de vísperas en latín mediante el uso de dicho breviario. Esto deja al aspirante indeciso, se pregunta, y nos pregunta, ¿ pero no da lo mismo hacerla como siempre?, en castellano ¿qué más da una que otra?. Normalmente a esta pregunta no se le responde, se le invita a que nos acompañe, a que conozca la Santa Misa Tridentina o por el modo extraordinario, y con eso basta, no hace falta más, cuando el aspirante sale de este primer encuentro sus palabras son pocas pero siempre coinciden, “belleza”, “recogimiento”, etc, palabras de sorpresa por una ceremonia que es veneración en silencio, empleando la lengua que originariamente se empleaba para alabar a Dios, es la celebración del Sacrificio incruento del Calvario. La Milicia del Temple debe ser combativa pero sobre todo espiritual, ese combate que lleva a cabo todo integrante de la Milicia debe hacerlo con la coraza de la fe, con las armas de la oración y la entrega a Dios.

     A partir de ahí, se le explica también algo obvio y es que cuando nos reunimos en nuestra Sede Magistral en Italia hermanos de distintas nacionalidades, podemos rezar todos en común y seguir la Santa Misa en Latín todos juntos, independientemente del idioma que hablemos cada uno,  todos nos dirigimos a Dios Nuestro Señor en el mismo idioma. Eso antiguamente también era así, un peregrino que iniciaba el Camino de Santiago desde cualquier punto de Europa, parase donde parase siempre podría asistir a la Santa Misa sin el problema del idioma, la Santa Misa en latín unía a la cristiandad y por desgracia se perdió, hoy gracias a Dios y al esfuerzo de muchos fieles y sacerdotes comprometidos, poco a poco se va recuperando, para la Milicia del Temple lo que representa la Santa Misa viene perfectamente descrito en su documentación:


Admirablemente extraída del “Liber ad milites templi de laudae novae militiae" la antigua Orden de los Pobres Caballeros de Cristo encuentran en los escritos de San Bernardo los fundamentos necesarios para la nueva espiritualidad monástica, de caballerosidad, combativa y contemplativa, que han caracterizado a la Orden en el transcurso de la gran parte de sus doscientos años de vida gloriosa en la Iglesia y al prójimo.

Espiritualidad y Liturgia de la Milicia del Temple

     La fidelidad a la Tradición como transmisión fiel de la enseñanza divina de Jesucristo, sin la cual existe el riesgo de verse enfrentado a un mensaje simplemente humano, convencidos de que tal vez no puedan acercarse a la verdad sin discernir las diferencias y el conocimiento que nos ofrece la Tradición.

     La Milicia del Temple ha optado para ello, desde 1993, el antiguo rito romano de la Orden como un ritual para todas las celebraciones litúrgicas y del Oficio Divino, una elección que ha supuesto un gran beneficio espiritual, el capítulo analiza este criterio y una ejecución perfecta de los fines estatutarios de la Milicia (Cfr. Constituciones, art. 3, § 1, que identifica a un propósito particular de la Orden en el "cuidado de la Liturgia, de acuerdo con la Tradición y el Magisterio del Papa).


      La Milicia por lo tanto, confirma su compromiso con la defensa y el mantenimiento de la tradición litúrgica latina, riqueza de la Iglesia, de acuerdo con la enseñanza constante del Magisterio y de conformidad con la voluntad expresada reiteradamente por el Sumo Pontífice Juan Pablo II en su pontificado (cf. Carta Apostólica " Dominicae cena "24 de febrero 1980, Motu proprio Ecclesia Dei Adflicta" del 2 de julio de 1988, discurso en la plenaria de la Congregación para el Culto Divino del 28 de septiembre 2001)
QUE LECCIÓN AL RESTO DE GOBERNANTES EUROPEOS DE LA CATÓLICA HUNGRÍA


Publicado en aciprensa

         El gobierno de Hungría será el primer país en tener una nueva oficina para asistir a los cristianos perseguidos en Medio Oriente y atender a los que sufren algún tipo de discriminación en Europa.

     En declaraciones a ACI Prensa, el Ministro húngaro de Capacidades Humanas, Zoltan Balog, explicó que “hoy el cristianismo se ha convertido en la religión más perseguida. De cinco personas que son asesinadas por motivos religiosos, cuatro son cristianos”.

     “En 81 países del mundo los cristianos son perseguidos y 200 millones de cristianos viven en zonas donde son discriminados. Millones de vidas de cristianos están amenazadas por los seguidores de ideologías radicales”, indicó.

     En noviembre del año 2014, un reporte de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) encontró “preocupante” y que “empeoran” las condiciones de la libertad religiosa en Reino Unido, Alemania, Francia y Holanda. Uno de los tipos de persecución son las amenazas provenientes de las feministas radicales y de activistas LGBT que buscan obligar a los cristianos a realizar abortos o silenciarlos en los asuntos referidos a la moral sexual.

     También algunas políticas han afectado la capacidad de los cristianos para criar a sus hijos en la fe y se han visto una gran cantidad de ataques a lugares cristianos de adoración en algunos países europeos.

     Esta es la razón por la que el gobierno de Hungría considera “de suma importancia” el establecimiento de una oficina especializada en la ayuda a los cristianos perseguidos, en fomentar una conciencia internacional sobre su “insostenible situación” y coordinar acciones humanitarias.

Para leer artículo completo: Artículo aciprensa

lunes, 12 de septiembre de 2016


TIERRA DE MARÍA

     Siempre apoyaremos desde blog,el cine sobre temas católicos, vean la presentación que se hace sobre esta nueva película titulada Tierra de María por su director Juan Manuel Corelo