martes, 14 de abril de 2015


LA PRECEPTORÍA DE ESPAÑA DE LA MILITIA TEMPLI ORGANIZA UNAS CONFERENCIAS SOBRE EL CULTO A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA

Con motivo de la llegada del mes de mayo, el mes dedicado a Nuestra Señora la Vigen María, esta Preceptoría  ha organizado unas conferencias en las que intervendrán el Rev. P. D. FRANCISCO MARÍA FERNANDEZ JIMENEZ, profesor de Historia de la Iglesia en el Instituto Teológico de San Idelfonso (Toledo) y Padre D. SEVERINO ALONSO ALONSO, Superior del Monasterio Cisterciense de Monte Sion (Toledo), el P. Francisco María impartirá la primera conferencia que versará sobre "El culto a María en el magisterio de la Iglesia" y en segundo lugar intervendrá el Padre Severino Alonso y nos hablará sobre "El culto a la Virgen María en San Bernardo de Claraval". La asistencia es libre no obstante dado el limitado aforo del lugar donde se van a desarrollar, se ruega en la medida de lo posible confirmar la asistencia en el siguiente correo: infomilitiatempli@gmail.com








domingo, 5 de abril de 2015




MENSAJE URBI ET ORBI
DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PASCUA 2015


Queridos hermanos y hermanas
¡Feliz Pascua!
¡Jesucristo ha resucitado!

     El amor ha derrotado al odio, la vida ha vencido a la muerte, la luz ha disipado la oscuridad.

     Jesucristo, por amor a nosotros, se despojó de su gloria divina; se vació de sí mismo, asumió la forma de siervo y se humilló hasta la muerte, y muerte de cruz. Por esto Dios lo ha exaltado y le ha hecho Señor del universo. Jesús es el Señor.

     Con su muerte y resurrección, Jesús muestra a todos la vía de la vida y la felicidad: esta vía es la humildad, que comporta la humillación. Este es el camino que conduce a la gloria. Sólo quien se humilla puede ir hacia los «bienes de allá arriba», a Dios (cf. Col 3,1-4). El orgulloso mira «desde arriba hacia abajo», el humilde, «desde abajo hacia arriba».

    La mañana de Pascua, Pedro y Juan, advertidos por las mujeres, corrieron al sepulcro y lo encontraron abierto y vacío. Entonces, se acercaron y se «inclinaron» para entrar en la tumba. 
  
    Para entrar en el misterio hay que «inclinarse», abajarse. Sólo quien se abaja comprende la glorificación de Jesús y puede seguirlo en su camino.

     El mundo propone imponerse a toda costa, competir, hacerse valer... Pero los cristianos, por la gracia de Cristo muerto y resucitado, son los brotes de otra humanidad, en la cual tratamos de vivir al servicio de los demás, de no ser altivos, sino disponibles y respetuosos.

     Esto no es debilidad, sino auténtica fuerza. Quién lleva en sí el poder de Dios, de su amor y su justicia, no necesita usar violencia, sino que habla y actúa con la fuerza de la verdad, de la belleza y del amor.

     Imploremos hoy al Señor resucitado la gracia de no ceder al orgullo que fomenta la violencia y las guerras, sino que tengamos el valor humilde del perdón y de la paz. Pedimos a Jesús victorioso que alivie el sufrimiento de tantos hermanos nuestros perseguidos a causa de su nombre, así como de todos los que padecen injustamente las consecuencias de los conflictos y las violencias que se están produciendo, y que son tantas.
     Roguemos ante todo por la amada Siria e Irak, para que cese el fragor de las armas y se restablezca una buena convivencia entre los diferentes grupos que conforman estos amados países. Que la comunidad internacional no permanezca inerte ante la inmensa tragedia humanitaria dentro de estos países y el drama de tantos refugiados.
     Imploremos la paz para todos los habitantes de Tierra Santa. Que crezca entre israelíes y palestinos la cultura del encuentro y se reanude el proceso de paz, para poner fin a años de sufrimientos y divisiones.
     Pidamos la paz para Libia, para que se acabe con el absurdo derramamiento de sangre por el que está pasando, así como toda bárbara violencia, y para que cuantos se preocupan por el destino del país se esfuercen en favorecer la reconciliación y edificar una sociedad fraterna que respete la dignidad de la persona. Y esperemos que también en Yemen prevalezca una voluntad común de pacificación, por el bien de toda la población.
Al mismo tiempo, encomendemos con esperanza al Señor, que es tan misericordioso, el acuerdo alcanzado en estos días en Lausana, para que sea un paso definitivo hacia un mundo más seguro y fraterno.

Supliquemos al Señor resucitado el don de la paz en Nigeria, Sudán del Sur y diversas regiones del Sudán y de la República Democrática del Congo. Que todas las personas de buena voluntad eleven una oración incesante por aquellos que perdieron su vida asesinados el pasado jueves en la Universidad de Garissa, en Kenia, por los que han sido secuestrados, los que han tenido que abandonar sus hogares y sus seres queridos.

     Que la resurrección del Señor haga llegar la luz a la amada Ucrania, especialmente a los que han sufrido la violencia del conflicto de los últimos meses. Que el país reencuentre la paz y la esperanza gracias al compromiso de todas las partes implicadas.

     Pidamos paz y libertad para tantos hombres y mujeres sometidos a nuevas y antiguas formas de esclavitud por parte de personas y organizaciones criminales. Paz y libertad para las víctimas de los traficantes de droga, muchas veces aliados con los poderes que deberían defender la paz y la armonía en la familia humana. E imploremos la paz para este mundo sometido a los traficantes de armas, que se enriquecen con la sangre de hombres y mujeres.

     Y que a los marginados, los presos, los pobres y los emigrantes, tan a menudo rechazados, maltratados y desechados; a los enfermos y los que sufren; a los niños, especialmente aquellos sometidos a la violencia; a cuantos hoy están de luto; y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, llegue la voz consoladora y curativa del Señor Jesús: «Paz a vosotros» (Lc 24,36). «No temáis, he resucitado y siempre estaré con vosotros» (cf. Misal Romano, Antífona de entrada del día de Pascua).


FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN

CRISTO HA RESUCITADO


sábado, 4 de abril de 2015


Semana Santa en Puerto Rico







 Nuestro hermano Edgardo de Puerto Rico, nos envía estas bonitas fotos correspondiente a la Procesión de la Soledad en el Viejo San Juan.

PAPA FRANCISCO: "Nuestros hermanos son decapitados con nuestro silencio cómplice"

     El Santo Padre criticó durante el Vía Crucis la pasividad internacional ante los últimos asesinatos de cristianos tanto la masacre de Kenia como los asesinatos de cristianos que se producen a diario en Siria e Irak, en este sentido fue rotundo al decir que "nuestros hermanos son decapitados y crucificados ante nuestros ojos y nuestro  silencio cómplice". Estas palabras pronunciadas al final del Vía Crucis se producen después de la terrible masacre de Kenia donde hay testigos que relatan como separaban los  estudiantes musulmanes de los cristianos y disparaban o decapitaban a aquellos que afirmaban su fe cristiana. 


jueves, 2 de abril de 2015


¿QUÉ ES LA HORA SANTA?

     "Llegaron a una finca que se llama Getsemaní , y dijo a sus discípulos: sentaos aquí mientras yo voy a orar. Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, empezó a sentir horror y angustia, y les dijo: me muero de tristeza: quedaos aquí y estad en vela. Adelantándose un poco, cayó a tierra, pidiendo que si era posible se alejase de él aquella hora."
(De la Biblia: Evangelio de san Marcos 14, 32-34)

 ORIGEN DE LA HORA SANTA

     En una de sus apariciones a Santa Margarita María de Alacoque Jesús le dijo; "Todas las noches del jueves al viernes te haré participar de la mortal tristeza que quise padecer en el Huerto de los Olivos; tristeza que te reducirá a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Y para acompañarme en aquella humilde plegaria, que entonces presenté a mi Padre, te postrarás con la faz en tierra, deseosa de aplacar la cólera divina y en demanda de perdón por los pecadores".

    Pío XI, al comienzo del año Santo, exhortó al ejercicio de la Hora Santa como un "obligado y amoroso recuerdo de las amargas penas que el Corazón de Jesús quiso soportar para la salvación de los hombres". Ya antes, en su carta encíclica sobre la expiación que todos deben al Sagrado Corazón de Jesús "Miserentissimus Redemptor"(8-V-1928) señaló: el Corazón de Jesús "para reparar las culpas recomendó esto, especialmente grato para El: que usasen las súplicas y preces durante una hora (que con verdad se llama Hora Santa), ejercicio de piedad no sólo aprobado, sino enriquecido con abundantes gracias espirituales". En otra ocasión explicó que "su fin principalísimo es recordar a los fieles la pasión y muerte de Jesucristo, e impulsarles a la meditación y veneración del ardiente amor por el cual instituyó la Eucaristía (memorial de su pasión), para que purifiquen y expíen sus pecados y los de todos los hombres". (21-III-1933).

    Se trata por tanto de dedicar una hora a meditar los misterios cuando Cristo se sintió sólo y débil, como nosotros, y pide al Padre aparte el cáliz. Una hora para acompañarle, como el Ángel del huerto, en cuanto podemos, místicamente, junto al sagrario. Es una hora para volcar en su Sagrado Corazón todos nuestros afanes y sufrimientos, y recibir su gracia para sobrellevarlos. Una hora en definitiva, para agradecer su sacrificio y aprender de El.

¿QUÉ SE HACE EN LA HORA SANTA?

    Muchas personas no practican esta devoción porque envuelve un gran sacrificio. Esta devoción no es obligatoria. Pío XI facilitó el tiempo para la Hora Santa al fijarlo desde la puesta del sol hasta su salida, aunque la hora más indicada es la de once a doce en la noche del jueves a viernes. Cualquier lugar es válido aunque es preferible la Iglesia y ante el sagrario a ser posible.

    En cuanto a las oraciones, no hay nada fijo establecido, pero a juzgar por las palabras de Nuestro Señor a santa Margarita, lo más propio parece ser la meditación de su amarga Pasión y Agonía, su grandísima humillación, su infinito amor no correspondido, y los ultrajes hechos a su divina Majestad.

    La Hora Santa se puede llenar por tanto, con varias devociones, como por ejemplo: leer por espacio de quince minutos la agonía de Nuestro Señor y luego meditar otros tantos minutos lo leído; o hacer el devoto ejercicio del Vía Crucis o del Rosario doloroso. Sea cual sea la devoción elegida lo importante es que debe ofrecerse todo ello por la conversión de los pecadores, tal y como Jesús mismo manifestó a santa Margarita.

FUENTE: Página Web Diócesis de Canarias.  Enlace: Diócesis de Canarias

domingo, 29 de marzo de 2015

NOSOTROS ESTAMOS EN SEMANA SANTA, ELLOS VIVEN EN SUS PROPIAS CARNES LA PASIÓN.

    Hoy Domingo de Ramos, la entrada de Jesús aclamado en Jerusalén. Jesús sabía lo que  pasaría en los próximos días, El sabe que su fin es redimir a todos los que en ese momento le están aclamando, a muchos de esos que después le darán la espalda. Jueves Santo, Jesús celebra la última cena, lava los píes a sus allegados y ora en el Huerto de Getsemaní, Jesús sabe que las horas que se avecinan son duras, mucho sufrimiento, torturas, la cruz, algunos le dicen que si es el hijo de Dios porque no le pide que le ayude en tan dramáticas horas. Jesús acepta sus sufrimientos y su muerte para redimir a todos, muere perdonando "Padre, perdonales...." y al tercer día resucita.

    Hoy, en mi ciudad, como en cualquier otra ciudad de España he visto a los asistentes a las procesiones con sus mejores galas, trajes bonitos, vestidos preciosos y muchos, deseando que acabase la procesión para tomar las cañas y las tapas con los amigos, era día para eso. Esa es la Semana Santa de verdad, creo que no, es la que nos gusta celebrar a nosotros, estamos de vacaciones y lo de menos es lo que signifique, lo importante es que tenemos unos días para divertirnos, ver una procesión como algo cultural, el que asista a la Santa Misa lo hará por tradición y cada vez menos. Poco a poco estamos perdiendo el sentido de la verdadera fe, estamos apartándonos del mensaje de Jesús. Poco a poco nos estamos olvidando de que Jesús sufrió por nosotros, y saben lo triste de todo esto, si es que algo puede ser aun más triste, que hemos olvidado que tenemos unos hermanos en Cristo, en Siria e Irak que están viviendo la pasión en sus propias carnes, que a pesar de las amenazas de muerte constantes salen a conmemorar la Pasión de Jesús, sabiendo que luego en vez de ir al bar a tomar unas cervezas  pueden ser asesinados. Que lección nos están dando nuestros hermanos perseguidos, gracias a ellos se renueva el mensaje de Jesús, se puede decir que han abierto su corazón a El y a El se han encomendado, porque no intentamos hacer nosotros lo mismo, porque esta Semana Santa tomándolos a ellos como ejemplos vivientes de los que sufren por Jesús no vivimos una auténtica SEMANA SANTA.